La Dirección de Educación impulsa una propuesta de teatro y expresión destinada a las salas de 1, 2 y 3 años de los Centros Municipales de Desarrollo de la Niñez.
En el marco de las propuestas pedagógicas para la primera infancia, los Centros Municipales de Desarrollo de la Niñez incorporan clases semanales de teatro y expresión, destinadas a niñas y niños de 1, 2 y 3 años.
La iniciativa, denominada “Cuerpos que juegan, historias que nacen”, propone acercar a las infancias al lenguaje teatral desde el juego, el movimiento, la música, los sonidos, los cuentos, los títeres y la exploración de objetos. La propuesta contempla encuentros de aproximadamente 40 minutos, respetando las características y posibilidades propias de cada edad.
El teatro es entendido como juego dramático, un espacio para explorar el cuerpo, la voz, las emociones, la imaginación y las posibilidades de vincularse con otros. No se busca una representación teatral formal, sino generar experiencias significativas en las que cada niño y niña pueda expresarse desde sus propias posibilidades.
Para las salas de 1 año, se priorizarán las experiencias sensoriales, el movimiento, los sonidos, la música, la imitación, el contacto visual, el reconocimiento del propio nombre y los juegos de aparecer y desaparecer. La expresión podrá manifestarse a través de una mirada, un gesto, un movimiento o un sonido, sin exigir una respuesta verbal.
En 2 años, se incorporarán juegos de roles sencillos, desplazamientos, imitación, reconocimiento de colores, palabras y frases breves y pequeños juegos de turnos. En 3 años, se favorecerá el juego simbólico, la creación de personajes, las dramatizaciones simples, la participación grupal y la resolución de situaciones sencillas.
La propuesta también aborda, de manera lúdica, contenidos vinculados con la identidad, los derechos de las infancias y el cuidado, promoviendo mensajes como “Tengo un nombre”, “Mi cuerpo es mío”, “Tengo derecho a jugar”, “Mi voz importa” y “Puedo expresarme”.
Cada encuentro buscará dejar una experiencia para recordar y compartir con las familias: una palabra, una canción, un gesto, un personaje o un pequeño aprendizaje. De esta manera, el teatro se constituye en un puente entre el Centro Municipal, las infancias y sus familias, fortaleciendo la comunicación, la creatividad, la autonomía, la confianza y los vínculos.
Jugar, imaginar, expresarse y crear también es aprender. La propuesta reafirma el compromiso de los Centros Municipales de Desarrollo de la Niñez con una educación integral que reconoce a las niñas y los niños como sujetos de derechos y protagonistas de sus propias experiencias.