La crisis financiera que atraviesa Granja Tres Arroyos sumó un nuevo capítulo en los tribunales. La Justicia dispuso el embargo de determinados inmuebles vinculados a integrantes de la familia De Grazia, mientras que en un expediente relacionado con Avex también ordenó una inhibición general de bienes que alcanza a la empresa y a cinco personas vinculadas al grupo empresario.
Las resoluciones surgieron a partir de reclamos de entidades financieras por obligaciones impagas. Al mismo tiempo, Granja Tres Arroyos enfrenta múltiples ejecuciones y cuatro pedidos de quiebra promovidos por diferentes acreedores.
Medidas sobre propiedades de los accionistas
En una de las causas, iniciada por una deuda atribuida a Granja Tres Arroyos y sus garantes, el monto reclamado alcanza aproximadamente $1.195 millones, al que se agregan otros $600 millones estimados en concepto de intereses y costas.
El Juzgado Nacional en lo Comercial N°19 ordenó avanzar con embargos sobre propiedades que, según los registros correspondientes, pertenezcan a Joaquín De Grazia o Elba Elisa De Grazia.
Entre los inmuebles señalados figuran un departamento y una cochera situados en la avenida Francisco Beiró, en la Ciudad de Buenos Aires; un terreno ubicado en Canning y una propiedad dentro del Highland Park Country Club, en Pilar.
La resolución establece que las medidas deberán efectivizarse sobre aquellos bienes cuya titularidad sea confirmada registralmente. Por el momento, el magistrado no hizo lugar al pedido de una inhibición general dentro de ese expediente.
Avex también quedó alcanzada
Una segunda causa involucra a Avex SA por una deuda de u$s115.000, más aproximadamente u$s34.500 calculados provisoriamente por intereses y gastos judiciales.
En este caso, el Juzgado Comercial N°16 dispuso embargos sobre determinados inmuebles y, además, estableció una inhibición general de bienes para Avex y cinco personas relacionadas con la compañía.
La medida alcanza a Elba Elisa De Grazia, Inés Magallanes, Joaquín De Grazia, Marcelo Carlos De Grazia y Romina Paola Elizabeth Pato.
Mientras el embargo apunta a bienes específicamente identificados, la inhibición general limita la posibilidad de disponer de determinados bienes registrables mientras permanezca vigente la medida judicial.
Se multiplican los reclamos de los acreedores
El escenario judicial de Granja Tres Arroyos no se limita a estos expedientes. La compañía acumula actualmente cuatro solicitudes de quiebra, presentadas por ID Group S.A., Fradei S.A., ASA Tala S.A. y Centro de Distribución Sur S.R.L.
También existen distintos procesos ejecutivos iniciados por acreedores que buscan recuperar fondos adeudados.
La magnitud de los compromisos financieros queda reflejada en los datos disponibles sobre cheques rechazados. Granja Tres Arroyos registra 5.652 cheques rechazados por más de $86.400 millones. En tanto, Avex suma 755 cheques por unos $7.300 millones y Wade registra otros 690 por aproximadamente $7.955 millones.
En conjunto, las tres sociedades acumulan más de 7.000 cheques rechazados, por un monto superior a los $101.600 millones.
Cierres y suspensiones golpean al grupo
La crisis también tiene impacto directo sobre la estructura productiva y laboral del grupo.
La planta de Capitán Sarmiento dejó de operar el 31 de agosto y la empresa comunicó a sus trabajadores que no debían presentarse hasta recibir una convocatoria. La decisión se suma a otras suspensiones y cierres registrados en diferentes establecimientos.
Entre los casos más relevantes se encuentra el cierre de la planta de Tristán Suárez, que derivó en unas 200 desvinculaciones. También se produjo el cierre de la planta de Becar, en Concepción del Uruguay, cuyos trabajadores fueron trasladados a La China, establecimiento que permanece paralizado.
En Avex Río Cuarto, una interrupción de actividades que inicialmente iba a ser temporal se extendió, afectando a cientos de trabajadores. También se registraron suspensiones en Pinazo, mientras que otras plantas del grupo operan con niveles reducidos o atravesaron conflictos laborales.
Concepción del Uruguay
En Concepción del Uruguay, además, la empresa desvinculó recientemente a 350 trabajadores de una dotación aproximada de 900 empleados. Los telegramas enviados por la compañía atribuyeron la decisión a una fuerte reducción del trabajo, mientras que desde el sector gremial se denunciaron importantes atrasos salariales.
Una reestructuración millonaria bajo presión
En paralelo con los procesos judiciales, Granja Tres Arroyos intenta avanzar en una reestructuración de pasivos estimados en u$s350,9 millones.
La propuesta contempla una reducción significativa del capital adeudado, nuevos plazos de pago de hasta siete años, el ingreso de inversores y la eventual venta de activos considerados no esenciales para el funcionamiento del grupo.
El desafío para la compañía es avanzar con ese proceso mientras enfrenta reclamos individuales de acreedores, ejecuciones, pedidos de quiebra y una situación operativa que continúa deteriorándose.
Las nuevas decisiones judiciales agregan un elemento de mayor presión, ya que algunas de las medidas alcanzan no sólo a las sociedades del grupo sino también a personas vinculadas con su conducción y control.
Con Ámbito.