El recorte al INTA en el Presupuesto 2027 aparece entre los cambios contemplados en el proyecto enviado por el Gobierno nacional al Congreso. El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria dispondría de $315.538 millones para sus gastos, frente a los $360.124 millones correspondientes a 2026, lo que representa una reducción nominal del 12,4%.
La disminución sería de $44.586 millones sin considerar el efecto de la inflación. El proyecto presupuestario nacional contempla para 2027 una inflación anual del 18%, por lo que, si esa previsión se cumpliera, la reducción en términos reales sería superior a la que refleja la comparación nominal.
Otro de los datos relevantes está relacionado con el personal. Para el próximo ejercicio aparecen previstos 6.308 cargos dentro del organismo. El documento correspondiente a 2026 contemplaba 7.145, lo que arroja una diferencia de 837 puestos, equivalente a una reducción del 11,7%. Parte de esa disminución podría reflejar retiros y modificaciones de la estructura que ya fueron concretados.

La reducción de personal se concentraría principalmente en Investigación Aplicada, Innovación, Transferencia de Tecnologías, Extensión y Apoyo al Desarrollo Rural, una de las áreas vinculadas directamente con la llegada del conocimiento y la asistencia técnica del INTA a los productores.
Según las planillas presupuestarias, ese programa concentrará $238.027 millones durante 2027, mientras que Investigación Fundamental e Innovaciones Tecnológicas tendrá asignados $51.856 millones.
Los cambios se producen en el contexto de la reorganización que atravesó el organismo desde 2025, con modificaciones en agencias de extensión, estructuras jerárquicas y programas, además de planes de retiro voluntario.

El proyecto también contempla modificaciones en las metas físicas. La cantidad de actividades correspondientes a proyectos nacionales y regionales pasaría de 3.000 durante 2026 a 1.500 el próximo año, lo que significaría una reducción del 50%.
También disminuiría la meta correspondiente a la atención de consultas de actores del sistema agropecuario, agroalimentario y agroindustrial. De las 4.933 previstas para este año se pasaría a 3.074 durante 2027, una caída del 37,7%.
La asistencia técnica, las capacitaciones destinadas a productores y el acceso a sistemas de información también registrarían reducciones en las metas previstas, aunque de menor magnitud.
Otro punto relevante del proyecto está relacionado con las fuentes de recursos del INTA. Para 2027 desaparece de sus ingresos la participación proveniente de los derechos de importación y permanece la Tasa de Estadística, además de los aportes generales previstos para el organismo.
Según las cifras consignadas en las planillas, los recursos totales pasarían de $905.711 millones a $546.874 millones. La diferencia alcanzaría los $358.837 millones, equivalente a una reducción del 39,6%.
No todo ese monto quedaría destinado al funcionamiento del instituto. De los $546.874 millones previstos como recursos, $315.538 millones financiarían gastos y aproximadamente $231.337 millones figuran como una “aplicación financiera”.
Pese a la reducción presupuestaria, el proyecto mantiene distintas líneas de investigación y desarrollo para el organismo. Entre ellas aparecen las tecnologías destinadas a mejorar los sistemas agrícolas, las economías regionales, las cadenas hortícolas y frutícolas, los recursos genéticos y la reducción de pérdidas durante la cosecha y poscosecha, destacó La Nación.
Para el período 2027-2029, además, se plantean objetivos vinculados con la optimización de la administración y los gastos, junto con inversiones en equipamiento e infraestructura destinada a campos experimentales e incubadoras.
Las cifras forman parte del proyecto de Presupuesto 2027 presentado por el Poder Ejecutivo, por lo que deberán atravesar el debate legislativo. La iniciativa comenzará su tratamiento parlamentario y sus partidas podrían sufrir modificaciones durante ese proceso.
Con Elonce