Profesionales que atienden a afiliados del PAMI manifestaron su preocupación ante una reciente modificación en las condiciones de contratación que, aseguran, impacta de forma directa en sus ingresos y en la calidad de atención.
De acuerdo a lo expresado por médicos de cabecera, la decisión fue adoptada de manera unilateral y sin previo aviso, estableciendo un valor de $2100 mensuales por paciente para la prestación del servicio. Según indicaron, este nuevo esquema implicaría una reducción de entre el 30% y el 50% en los honorarios que perciben actualmente.
Desde el sector señalaron su “absoluto desacuerdo” con la medida y advirtieron que el ajuste compromete la sostenibilidad del sistema de atención primaria, afectando tanto a los profesionales como a los afiliados.
En ese marco, informaron que se encuentran en estado de alerta y movilización, mientras buscan visibilizar la situación y abrir instancias de diálogo que permitan revisar la decisión adoptada por el organismo nacional.

