Mientras el proceso judicial por la tragedia de la Ruta Provincial 39 continúa su curso, Lorena Dubini, madre de Brian y Lucas Izaguirre, difundió una carta abierta dirigida a los jueces, en la que reclama que la causa avance con celeridad y que se tenga presente el dolor que atraviesan las familias de las víctimas.
l pedido se conoció luego de la última resolución judicial. Tras haber sido confirmada por la Cámara de Casación de Concordia la condena de cinco años y ocho meses de prisión efectiva contra Juan Enrique Ruiz Orrico, la propia Cámara resolvió conceder la Impugnación Extraordinaria presentada por la defensa del exfuncionario para que sea analizada por la Sala N.º 1 en lo Penal del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos (STJER).
Además, el Tribunal dispuso tener por constituido el domicilio procesal de los defensores, requerir a las partes la constitución de domicilio y correo electrónico ante la Alzada, y oportunamente elevar el expediente al Superior Tribunal de Justicia para su tratamiento.
La condena será analizada en el Superior Tribunal de Justicia
La pena fue confirmada en Casación pero aún no está firme y Orrico sigue en libertad.
La condena está vinculada al siniestro vial ocurrido el 20 de junio de 2024, a la altura del kilómetro 123 de la Ruta Provincial 39, cuando, según quedó acreditado en el juicio, Orrico, entonces presidente del Instituto Portuario Provincial de Entre Ríos (IPPER), invadió el carril contrario con un Volkswagen Passat oficial e impactó de frente contra un Chevrolet Corsa.
Como consecuencia del choque fallecieron Brian Izaguirre, Lucas Izaguirre, Axel Rossi y Leonardo Almada, cuatro trabajadores de Basavilbaso que se dirigían a cumplir con su jornada laboral en Pronunciamiento.
En ese contexto, Lorena Dubini expresó el profundo dolor que atraviesa desde la pérdida de sus hijos y pidió que el proceso no continúe prolongándose. En su mensaje sostiene que cada demora judicial implica revivir la tragedia y reclamó que las víctimas y sus familias sean consideradas con la misma humanidad con la que se analizan los planteos de la defensa.
Carta completa
Señores Jueces:
Les escribo no solo como parte de una causa judicial, sino como una mamá. Soy la mamá de Brian y Lucas, dos de los cuatro jóvenes que perdieron la vida por culpa de Orrico. Desde aquel día, mi vida cambió para siempre.
Sé que la ley garantiza el derecho de defensa y respeto profundamente el trabajo de la Justicia. Pero también les pido que, por un instante, miren este expediente con los ojos de una madre.
Detrás de cada hoja, de cada recurso y de cada resolución, hay dos hijos que nunca más voy a abrazar. Hay una mesa con dos sillas vacías, cumpleaños que ya no se festejan, proyectos que quedaron truncos y una familia que aprendió a convivir con un dolor que no tiene descanso.
Cada vez que el proceso se prolonga, nosotros volvemos a empezar. Volvemos a recordar el accidente, las despedidas, el silencio de nuestra casa y el vacío que dejaron Brian y Lucas. Para quienes integramos esta causa como familiares, el tiempo no cura; el tiempo, cuando la Justicia se demora, también duele.
Les pido que piensen en las víctimas con la misma humanidad con la que analizan cada planteo jurídico. Porque nuestros hijos ya no tienen voz. Somos nosotros quienes debemos hablar por ellos.
No les pido un trato especial. Les pido que no permitan que el paso del tiempo se convierta en una nueva forma de sufrimiento para quienes ya cargamos con una condena de por vida: vivir sin nuestros hijos.
Brian, Lucas, Axel y Leo merecen que este proceso llegue a su fin. Y nosotros merecemos poder mirar a la Justicia sintiendo que también escuchó el dolor de las familias.
Con respeto, pero con el corazón de una madre que nunca dejará de esperar justicia, les ruego que no permitan que la demora siga profundizando una herida que jamás dejará de sangrar.
Ese hombre solo estará cinco años preso, mientras mis hijos no saldrán de ese lugar nunca más. Espero que puedan entender la diferencia que hay y que solo Orrico causó por su decisión. Mis hijos no eligieron cruzarse en el camino de este tipo.
Lorena Dubinii