La adquisición incluye la marca Porco Magro y comprende toda la cadena productiva: desde el desarrollo genético y la producción de alimento balanceado hasta el engorde, la faena y la elaboración de fiambres. En la actualidad, el establecimiento procesa alrededor de 500 animales por semana y abastece al mercado de Entre Ríos y al corredor comercial del río Uruguay.
Fernando Marsó, directivo de la empresa, explicó que la incorporación del negocio porcino era un objetivo que la familia analizaba desde hace años.
Señaló que la decisión se sustenta en las similitudes operativas entre la producción avícola y la porcina, especialmente en aspectos vinculados con la nutrición, la eficiencia alimentaria y la integración de los procesos productivos.
Además, destacó el crecimiento sostenido del consumo de carne de cerdo en Argentina, que en los últimos años pasó de aproximadamente 12 a cerca de 20 kilogramos por habitante al año, consolidando un escenario favorable para el desarrollo del sector.
En paralelo a esta inversión, Las Camelias continúa fortaleciendo su actividad principal. La empresa se encuentra en la etapa final de instalación de un nuevo túnel de congelado que permitirá incrementar la capacidad de una de sus plantas de faena de 50.000 a 70.000 pollos diarios.
Con esta ampliación, sumada a las 230.000 aves que actualmente procesa en su planta principal, la compañía proyecta alcanzar un volumen cercano a los 300.000 pollos por día y avanzar con un plan de crecimiento sostenido de entre el 5% y el 8% anual durante los próximos cinco años.