La medida se tomó a partir de una gestión iniciada por Giuliana Yazmín Chareun, quien solicitó el reconocimiento de la expresión cultural y artística de la tradicional comparsa.
De acuerdo con los fundamentos del decreto, Aimará comenzó a gestarse en 1991 y concretó su debut en 1992, desarrollando desde entonces una trayectoria ininterrumpida vinculada al carnaval y a la cultura entrerriana.
El Gobierno provincial destacó que, a lo largo de sus 34 años de trayectoria, la comparsa no solo se consolidó desde el punto de vista artístico, sino que también funcionó como un espacio de formación para dirigentes y participantes que tuvieron intervención en distintos ámbitos de la vida cultural, social y organizacional, tanto a nivel local como provincial y nacional.
El decreto también pone en valor el trabajo de quienes integran Aimará —realizadores de trajes, músicos, bailarines, empujadores, carroceros y organizadores—, al considerar que sus conocimientos y experiencias conforman un espacio de transmisión intergeneracional de saberes, valores e identidad cultural.
La declaración se encuadra en la Ley Provincial N.º 10.911, que establece el régimen de protección del Patrimonio Cultural Inmaterial de Entre Ríos. Según la normativa, este patrimonio comprende expresiones que se transmiten de generación en generación y son recreadas por las comunidades en relación con su historia, su entorno y sus prácticas culturales.
El decreto dispone además la inscripción de la Comparsa Aimará en el Registro Único de Bienes Declarados Patrimonio Cultural Material o Inmaterial de la Provincia de Entre Ríos.
La resolución representa un reconocimiento a una expresión cultural que, durante más de tres décadas, ha formado parte de la identidad carnavalera de la provincia y que ahora cuenta con una declaración formal de protección y valorización patrimonial.