En una jornada de extrema tensión y con protestas gremiales que estuvieron al límite de ingresar al recinto, la Cámara de Senadores dio media sanción a la reforma jubilatoria que impulsa el gobernador Rogelio Frigerio. El oficialismo logró imponer su mayoría y contó con el acompañamiento de las senadoras justicialistas Gladys Domínguez y Nancy Miranda. La votación salió 10 a 7.
Tal como estaba previsto, la Cámara de Senadores aprobó el proyecto de ley de autoría del Poder Ejecutivo de “Restauración del Equilibrio y Fortalecimiento del Sistema Previsional”.
La sesión del Senado se desarrolló en un clima de marcada tensión política y social, con una masiva movilización en las puertas de la Casa Gris, donde funciona la Legislatura entrerriana.
Diversas organizaciones gremiales, agrupadas en la Multisectorial en Defensa de la Caja de Jubilaciones, concentraron desde tempranas horas de la mañana frente al recinto para expresar su enérgico rechazo a la iniciativa oficialista bajo la advertencia de que el proyecto atenta contra los derechos conquistados por los trabajadores estatales y traslada el peso del déficit previsional a los activos y pasivos.
La tensión escaló a tal punto que los manifestantes estuvieron a punto de ingresar a la Casa Gris, donde funciona la Cámara de Senadores.
Durante el debate, se escucharon intensos golpes contra los vidrios y la puerta principal de madera, generando zozobra en el recinto. Según confirmaron fuentes a esta Agencia, el avance de las columnas por las ventanas y accesos principales fue frenado a último momento por un cordón policial que se interpuso en el perímetro del frente de la Casa de Gobierno.
Pese a la presión de las manifestaciones y a los cuestionamientos de parte de la oposición, el interbloque oficialista logró imponerse -con el acompañamiento de las senadoras justicialistas Gladys Domínguez y Nancy Miranda- para dar curso a una reforma que el gobierno de Rogelio Frigerio considera indispensable para garantizar la sustentabilidad financiera de la provincia.
El primero en hacer uso de la palabra fue el senador Rafael Cavagna (Juntos por Entre Ríos), quien afirmó que “ambos dictámenes (el del oficialismo y el del PJ) manifiestan la necesidad de rever el sistema jubilatorio con el fin de poder preservarlo en el tiempo”.
Luego resaltó la decisión política que tuvo el gobernador Rogelio Frigerio al impulsar esta decisión y abrir el debate para incorporar aportes de los distintos sectores involucrados: “El dictamen fue impulsado por el Ejecutivo, pero terminó siendo una construcción colectiva”, consignó.
Más tarde destacó “el trabajo realizado por el presidente de la Caja de Jubilaciones, Gastón Bagnat, de ir al territorio y explicarle a los entrerrianos cara a cara de qué se trata la reforma y por qué es importante avanzar en ella”.
También hizo hincapié en la ronda de consultas que hubo en el Senado con gremios, organizaciones sociales, especialistas y ex funcionarios: “La premisa fue el diálogo”, sostuvo y afirmó que “se realizaron más de 20 modificaciones, producto de los aportes realizados por los diferentes sectores que participaron del debate”.
Luego tomó la palabra Juan Pablo Cosso (PJ), quien realizó una comparación entre el dictamen del oficialismo y el alternativo que presentó el bloque justicialista, y afirmó para arrancar que no acuerda “con el momento histórico en el que se debate este proyecto”, teniendo en cuenta la crisis económica por el que atraviesa la provincia y el país”.
En primer lugar cuestionó el debate que se pretendió instalar para generar un enfrentamiento entre los contribuyentes privados y el sector público, y desplegó una serie de cuestionamientos al dictamen del oficialismo.
“Nuestro dictamen no toca ningún derecho adquirido y respeta el 82%”, aseveró el legislador y realizó una explicación técnica del dictamen alternativo que pusieron sobre la mesa los legisladores justicialistas.
“Elaboramos una propuesta seria, técnicamente fundada y con una mirada de largo plazo. Nuestro objetivo fue demostrar que existen alternativas para garantizar la sustentabilidad del sistema previsional sin seguir ajustando sobre quienes sostienen la Caja con su trabajo o ya cumplieron toda una vida de aportes», expresó Cosso.
“En este debate se ha hablado mucho de déficit, pero quisiera decir que detrás de cada número hay hombres y mujeres, hay trabajadores que confiaron en el Estado”, sostuvo.
Luego hizo uso de la palabra Gloria Cozzi (Juntos por Entre Ríos), quien sostuvo que “la Caja de Jubilaciones arrastra desde hace décadas un déficit estructural que es el resultado de años de parches y de falta de decisiones de fondo”.
“Esta reforma no busca destruir derechos, sino preservarlos”, señaló y consideró que “esta discusión exige madurez política”, a la vez que hizo referencia al diálogo que se abrió al momento de debatir el proyecto.
A las 11 pidió la palabra la senadora Gladys Domínguez (PJ), una de las dos justicialistas que votó el proyecto oficial: “Esta discusión exige prudencia porque estanos ante un problema real”.
“Muchos se llenan la boca hablando de derechos, pero no habrá más derechos si este déficit sigue creciendo hasta que explote”, advirtió en el recinto.
“Si este proyecto no hubiese tenido cambios no lo hubiese apoyado. Decidí involucrarme y trabajar porque entendí que nuestra responsabilidad era construir una ley más justa y equilibrada”, agregó.
“Logramos incorporar cuatro mejoras: se redujo de 20 a 15 años el periodo que se toma para definir el haber inicial; se estableció una edad jubilatoria diferencial (62 y 65 años); se eliminó el artículo que establecía que los nuevos integrantes del Estado debían jubilarse a los 68 años; también se acordó un esquema más equilibrado para los aportes patronales adicionales a los municipios. Y también se incorporó una propuesta del ex presidente de la Caja, Daniel Elías, para realizar un monitorear habitual del sistema jubilatorio”, indicó.
A renglón seguido, manifestó que “no se trata de una pelea entre quienes defienden derechos y quienes quieren ajustar, sino que el debate es cómo hacer para que la Caja pueda pagar jubilaciones hoy y mañana”.
“Lo más cómodo sería rechazar cualquier iniciativa, pero esa no es la función para que la me eligieron. Mi responsabilidad es actuar antes de que el problema sea irreversible”, aseveró y enfatizó: “La sociedad espera algo más que el rechazo sistemático a todo y la consigna fácil. Por eso no acompaño el proyecto original, sino un proyecto mejorado por el debate”.
Después fue el turno de Víctor Sanzberro (PJ), quien aseguró que “el dictamen oficial omitió considerar muchas de las advertencias de los expositores que pasaron por las comisiones” y advirtió que “sigue utilizando la premisa de la urgencia para alterar las reglas de juego del sistema previsional”.
Enseguida alertó que a partir de esta reforma, “el 82 % se diluirá progresivamente debido al ensanchamiento de la base de cálculo que se toma como referencia”.
Luego de advertir sobre la ligitiosidad que traerá aparejada la reforma, el senador mencionó el “retroceso federal” sobre el que alertaron los intendentes y exigió que “la Legislatura tiene que actuar con una cuota de autonomía”.
Tras brindar detalles sobre el dictamen alternativo que presentó el PJ, el legislador declaró que “se puede sostener la Caja sin tocar el bolsillo de los trabajadores y de los jubilados”.
Sobre el final, lanzó: “Llama la atención que una reforma de esta magnitud se trate en el medio de un receso y el día de un partido tan importante”, sostuvo y agradeció la lucha de trabajadores y jubilados que vienen resistiendo.
Más tarde hizo uso de la palabra el senador provincial justicialista Martín Oliva, que sostuvo: “Integro un espacio político que tiene columna vertebral en los trabajadores y afuera y en las sucesivas reuniones nos dijeron que su bienestar está tensión. Eso es suficiente para mí”. Y cerró: “Los días más felices, fueron, son y serán peronistas”.
Después pidió la palabra la senadora Nancy Miranda (PJ), quien firmó el dictamen del justicialismo, pero explicó que finalmente decidió acompañar el dictamen oficialista porque le concedieron una modificación en el artículo 20º que había solicitado in voce al inicio de la sesión.
Explicó su apoyo a la reforma por «sentido común» y negó motivaciones políticas o personales. Señaló que, tras negociar modificaciones al proyecto oficial, rechazarlo hubiera sido incoherente.
“Pertenezco a un espacio político, el PJ. Hace seis años se intentó hacer algo así, pero faltó tenerlos bien puestos para tratar este tema. Deberíamos haber trabajado en una reforma en la gestión pasada: teníamos gobierno nacional, provincial y ambas cámaras legislativas”, cuestionó.
Luego apuntó contra la conducción del PJ: “Este partido decidió que los legisladores que voten a favor del proyecto serán expulsados. Teniendo en cuenta que hay otro dictamen todos deberían ser expulsados”.
Luego aseveró: “Estoy a disposición del Tribunal de Disciplina del PJ, pero hagámosnos cargo que tuvimos ocho años un partido acéfalo y ahora solo se reúne para ver a quién se puede expulsar”.
Luego recordó que dos diputados nacionales justicialistas por Entre Ríos votaron en su momento la reforma previsional que se trató a nivel nacional y nadie los expulsó.
“No estoy vendida, ni quebrada. Me hago cargo de lo que hago”, enfatizó.
A continuación, hizo uso de la palabra Marcelo Berthet (PJ): “No nos negamos a la necesidad de mejorar el financiamiento de la Caja, el tema es cómo” y denunció que acá “se está utilizando la misma lógica que el Gobierno nacional: la motosierra”.
Sobre el final, Gustavo Vergara, Presidente dela Comisión de Presupuesto, solicitó que se ponga a consideración el dictamen de mayoría para que se pueda someter a votación. A Juntos por Entre Ríos le terminaron sobramdo votos: la iniciativa tuvo 10 votos afirmativos y 7 negativos.
El proyecto de reforma jubilatoria pasó así a la Cámara de Diputados para su tratamiento. (APFDigital)