El consumo masivo encadenó su sexta caída interanual consecutiva en junio, por lo cual en el acumulado del primer semestre de 2026 sufrió una contracción de casi 3%, respecto del mismo período de 2025. Solo el segmento de comercio electrónico arrojó una mejora durante el período.
Los datos surgen del habitual relevamiento de la consultora Scentia. En el sexto mes del año el indicador sufrió una baja del 2,7%, en comparación con un año atrás.
También cayó un 2,3% el consumo en almacenes y kioscos (K+T), mientras que en farmacias se observó casi una estabilidad de un año a otro (-0,3%). La excepción la arrojaron las ventas por el canal del e-commerce, que se dispararon un 34,8%.

En este último segmento se destacaron las subas en las ventas de alimentos (+48,8%), bebidas alcohólicas (+37,7%) y productos de desayuno y merienda (+34,4%).
La paradoja es que el dato de consumo que mide el INDEC, y que es la variable de mayor peso a la hora de medir el Producto Bruto Interno (PBI), viene arrojando variaciones positivas y explica buena parte del crecimiento económico desde que Javier Milei es presidente, en conjunto con el boom exportador.
En efecto, en el primer trimestre el consumo privado trepó 2,7% anual. Respecto de la divergencia con los números que muestran otros indicadores de consumo, la organización Fundar explicó que responde a que, dentro de esta variable, se incluyen consumos como el turismo emisivo, la venta de autos de lujo o de bienes durables, todos elementos que no están contemplados, por ejemplo, en el informe de Scentia.
Con Elonce