La sentencia fue leída sin la presencia del acusado en la sala y corresponde al delito de homicidio culposo agravado por el nivel de alcoholemia y por la cantidad de víctimas fatales.

Durante más de dos horas de lectura del adelanto del veredicto, el magistrado sostuvo que quedó acreditada una “gravísima imprudencia” en la conducta de Ruiz Orrico. Según señaló, el acusado conducía un vehículo oficial luego de haber ingerido una importante cantidad de alcohol, en una ruta sin iluminación y durante la madrugada, circunstancias que exigían —remarcó— un mayor nivel de precaución.
De acuerdo con la reconstrucción judicial, el conductor invadió el carril contrario, una maniobra considerada por el tribunal como una de las más peligrosas y expresamente prohibidas por la legislación de tránsito. “Se constituyó en un obstáculo inesperado e imposible de evitar para quienes circulaban correctamente”, afirmó el juez.

En el choque murieron Leonardo Almada (33), Axel Rossi (23) y los hermanos Lucas y Brian Izaguirre, de 26 y 32 años, quienes se dirigían a trabajar a un frigorífico de la localidad de Pronunciamiento.
Crespo subrayó que las pruebas reunidas en la causa confirmaron que la responsabilidad del hecho recae exclusivamente en el acusado. Además, aclaró que el modo en que viajaban los jóvenes no influyó en el desenlace fatal, más allá de que se constató que no llevaban colocado el cinturón de seguridad.
Durante el proceso, Ruiz Orrico reconoció el hecho, pidió disculpas a las familias de las víctimas y asumió su responsabilidad.

Sin embargo, el magistrado consideró que esa admisión debía ser evaluada junto al conjunto de pruebas incorporadas a la causa, las cuales permitieron reconstruir con claridad lo ocurrido aquella madrugada.
En su mensaje dirigido a los familiares, el juez señaló que el proceso judicial no podrá reparar el dolor por las pérdidas, pero remarcó que los jóvenes fallecidos “no contribuyeron en nada al desenlace fatal”.

También destacó que, pese al profundo dolor, los padres de las víctimas declararon sin manifestar deseos de venganza y reclamaron justicia con respeto.

El siniestro ocurrió alrededor de las 4.30 en el kilómetro 123 de la Ruta Provincial 39, entre las localidades de Caseros y Herrera, en el departamento Uruguay. Según los peritajes, Ruiz Orrico conducía un Volkswagen Passat oficial con 1,59 gramos de alcohol en sangre y a una velocidad cercana a los 150 kilómetros por hora cuando impactó de frente contra el Chevrolet Corsa en el que viajaban los cuatro trabajadores.
El caso tuvo una fuerte repercusión pública en la provincia. Cinco días después del hecho, Ruiz Orrico fue removido de su cargo como presidente del Instituto Portuario de Entre Ríos.
Los fundamentos completos de la sentencia serán dados a conocer el próximo 17 de marzo a las 8.30 en los Tribunales de Concepción del Uruguay.





