Redacción ARRIBA NOTICIAS
Mateo había sido diagnosticado con el síndrome de Wolff-Parkinson-White (WPW), una afección congénita que altera el sistema eléctrico del corazón y puede provocar episodios de taquicardia y otros síntomas potencialmente riesgosos. Ante esta situación, los especialistas indicaron la realización urgente de un estudio específico y la posterior ablación, tratamiento considerado altamente efectivo para corregir esta anomalía.

El principal obstáculo era el elevado costo del procedimiento, que ascendía a aproximadamente tres millones de pesos. La falta de cobertura de obra social dificultaba inicialmente la concreción de la cirugía, pero la situación movilizó rápidamente a la comunidad.

La respuesta solidaria no tardó en llegar. La campaña contó con el impulso de la Escuela Secundaria “Pocho Lepratti”, donde Mateo egresó en 2025, y el acompañamiento de diversas organizaciones sociales, entre ellas el Merendero Rocamora. A través de donaciones y la organización de un evento benéfico realizado en el balneario Itapé, se logró reunir el dinero necesario para acondicionar el espacio donde el joven llevará adelante su recuperación. El dinero recaudado tuvo ese destino, una vez que desde el Hospital Urquiza confirmaron que la intervención iba a ser cubierta.
Tras la intervención, Mateo continuará el proceso de rehabilitación en su domicilio, en un entorno adaptado especialmente para su recuperación y con el acompañamiento de familiares, amigos y vecinos que formaron parte activa de la campaña.
Desde el Merendero Rocamora destacaron el compromiso de la comunidad y agradecieron a todas las personas que colaboraron, permitiendo que el joven pudiera acceder al tratamiento que hoy le abre la posibilidad de recuperar su salud y retomar su vida con normalidad.
El síndrome de Wolff-Parkinson-White es una condición congénita que se caracteriza por la presencia de una vía eléctrica adicional entre las aurículas y los ventrículos, lo que puede generar latidos acelerados o irregulares. Aunque no suele ser mortal, requiere tratamiento médico, siendo la ablación por catéter el método más efectivo para eliminar la vía anormal y prevenir futuras complicaciones.

