El acto, organizado por la Municipalidad, se desarrolló frente al monumento ubicado en inmediaciones del cementerio local y fue encabezado por el intendente José Lauritto, junto a la viceintendenta Rossana Sosa Zitto. También participaron autoridades nacionales y provinciales, entre ellas la diputada Marianela Marclay y el diputado Yari Seyler, además de ex combatientes, familiares, fuerzas armadas y de seguridad, y más de 300 estudiantes abanderados y escoltas de distintas instituciones educativas.
Durante la ceremonia, el veterano Ulises Monzón brindó un sentido mensaje en el que recordó a sus compañeros caídos, destacando el sacrificio de jóvenes soldados que “dieron todo por la Patria”. Asimismo, reconoció el rol fundamental de las familias, a quienes definió como un sostén clave en el proceso de recuperación de los ex combatientes. En su discurso también hizo un llamado a la unidad nacional y reflexionó sobre el contexto internacional actual, atravesado por conflictos bélicos.
Por su parte, el coordinador de Cultura municipal, Guillermo Lugrín, remarcó la importancia de mantener viva la memoria y profundizar el proceso de “malvinización”, invitando a reflexionar sobre la historia y la soberanía nacional. En su intervención, evocó además la figura de Antonio Rivero, el entrerriano que encabezó un levantamiento en las islas en 1833, y reafirmó el compromiso con el reclamo argentino sobre el archipiélago.
Uno de los momentos más conmovedores fue protagonizado por alumnos de la Escuela Nº 116 “Cabo Carlos Misael Pereyra”, quienes depositaron claveles blancos en el monumento en honor a los caídos. También se realizaron ofrendas florales por parte de instituciones locales, mientras que niños y docentes de los jardines municipales entregaron cartas y dibujos a los veteranos, generando una escena de profundo reconocimiento y emoción.
En el transcurso del acto también se explicó el significado del Monumento a los Caídos en Malvinas, cuya estructura simboliza el cuerpo de un combatiente y el dolor de la guerra. Sus elementos representan tanto las heridas físicas como el sufrimiento emocional, mientras que las tres columnas evocan a las fuerzas que participaron del conflicto. La obra fue puesta en valor en 2019, incorporando nuevos elementos que refuerzan su carácter como espacio de memoria y reflexión.
Una vez más, la ciudad reafirmó su compromiso con la memoria, el reconocimiento y la soberanía, en una fecha que convoca a la reflexión y al homenaje permanente: Malvinas, siempre argentinas.