Durante la audiencia de este martes declararon los últimos testigos convocados por la Defensa, encabezada por los abogados Félix Pérez, Leopoldo Lambruschini y Leandro Monge. Entre ellos se presentaron familiares directos del acusado, una empleada, y profesionales vinculados al análisis técnico y al estado de salud del imputado.
Uno de los testimonios centrales fue el del perito accidentológico vial Pablo Rafael Peil, quien intervino mediante teleconferencia. El especialista explicó en detalle el análisis realizado sobre el expediente, basado en planimetrías, pericias mecánicas y otros elementos técnicos, con el objetivo de reconstruir la mecánica del siniestro.
Entre los puntos abordados, el perito se refirió al uso de cinturones de seguridad por parte de los ocupantes del Chevrolet Corsa en el que viajaban las víctimas. Según indicó, el vehículo contaba con los dispositivos, pero estos no habrían sido utilizados al momento del impacto. También brindó precisiones sobre las condiciones de la calzada, la visibilidad y el desplazamiento de ambos vehículos involucrados, el Chevrolet Corsa y el Volkswagen Passat.
La exposición generó reacciones entre el público presente en la sala, evidenciando el clima de tensión que rodea el debate judicial.
Testimonios sobre el estado personal del acusado
Por otra parte, los hermanos del imputado, Ignacio y María Ruíz Orrico, declararon ante el tribunal y describieron el perfil personal y familiar del acusado, remarcando su compromiso laboral y social previo al hecho. Ambos coincidieron en señalar que el episodio tuvo un fuerte impacto emocional en su vida, provocando cambios notorios en su conducta y estado anímico.
En el mismo sentido se expresó María Chivetti, empleada de Orrico, quien sostuvo que el acusado redujo considerablemente su actividad cotidiana y social desde el siniestro, evidenciando un marcado deterioro emocional.
Asimismo, el médico psiquiatra Guillermo Nicolás Gianello confirmó que trató al imputado por trastornos del sueño y alteraciones emocionales posteriores al hecho. Según detalló, el paciente recibió tratamiento farmacológico y seguimiento profesional hasta mediados de 2025, momento en que continuó su atención con otro especialista.
La última declaración de la jornada correspondió al licenciado Fernando Reberendo, también mediante conexión remota, tras lo cual el tribunal dio por concluida la etapa testimonial.
Con esta instancia cerrada, el juicio ingresa en su fase final. El próximo viernes se desarrollarán los alegatos de cierre, en los que se espera que las partes presenten sus argumentos definitivos y los pedidos de condena o absolución, paso previo a la sentencia que determinará la responsabilidad penal del acusado.
La palabra de la Querella
El abogado querellante Leandro Rosatti analizó lo ocurrido en la sala y fue crítico respecto del contenido de esos testimonios.
La causa investiga el choque ocurrido el 20 de junio de 2024 en la Ruta Provincial 39, donde murieron cuatro trabajadores de Basavilbaso. Juan Ruiz Orrico, ex titular del Instituto Portuario de Entre Ríos, está imputado por homicidio culposo agravado, luego de que se determinara que conducía con 1,59 gramos de alcohol en sangre.
Rosatti explicó que en la audiencia declaró un perito accidentológico, además de familiares del imputado y un profesional de la salud que lo asistió tras el hecho. “Hoy se reanudó a las 9 de la mañana. Los primeros testigos por la defensa técnica fueron un perito accidentológico y luego los hermanos de Orrico”, detalló.
“Falta mucha objetividad”
El abogado sostuvo que la estrategia defensiva apuntó a reforzar la idea del arrepentimiento del acusado. “Tratan de demostrar que el señor Orrico se siente totalmente mal, culpable por la situación”, expresó. Sin embargo, marcó diferencias sobre el valor probatorio de esas intervenciones.
“Son todas cuestiones subjetivas, no hay objetividad. Falta mucha objetividad en los testigos por la defensa técnica”, afirmó. Y agregó: “Si yo presento dos hermanos, ¿qué me van a decir? La chica que trabajaba con él en el campo, ¿qué me va a decir?”.

En relación con el perito de parte, Rosatti mencionó que planteó la hipótesis de un “retroceso en diagonal” del vehículo de las víctimas. Frente a eso, explicó cuál fue el planteo de la querella: “Si hay un retroceso en diagonal es porque tuvo un impacto de un vehículo con una energía y una masa muchísimo más superior que lo hizo retroceder. Es lo que ocurrió”.
También cuestionó la declaración del psicólogo que trató al imputado. “¿Qué va a decir? Que tenía culpa, que estaba mal”, sostuvo. Y agregó que desde la querella se consultó si se había realizado una prueba para descartar simulación. “No se lo había hecho. Eso a nosotros no nos garantiza que el imputado esté exagerando su estado de angustia”, señaló.
Expectativa de pena y sentencia
En el caso Orrico, la pena prevista por el artículo 84 bis en su segundo párrafo contempla de tres a seis años de prisión efectiva. Rosatti fue claro al respecto: “La pena máxima establecida es de 3 a 6 años de cumplimiento efectivo, por culpa grave, y los agravantes son de público conocimiento: el alcohol en sangre y la multiplicidad de víctimas”.

