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Caso Orrico: una de las madres del dolor pidió al STJ que no demore su resolución

Lorena Dubini, madre de Brian y Lucas Izaguirre, dos de las cuatro víctimas de la tragedia ocurrida en la Ruta Provincial 39 difundió en redes sociales una carta dirigida a los integrantes del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos (STJER), que actualmente debe analizar el planteo presentado por la defensa de Juan Enrique Ruiz Orrico.

El escrito expresa públicamente el dolor que atraviesan las familias desde la muerte de los cuatro trabajadores, Brian Izaguirre, Lucas Izaguirre, Axel Rossi y Leonardo Almada y solicita que el proceso judicial no continúe extendiéndose innecesariamente.
La presentación se conoce mientras la condena contra Orrico se encuentra bajo análisis del máximo tribunal entrerriano. La Cámara de Casación de Concordia había confirmado la pena de cinco años y ocho meses de prisión efectiva, pero la sentencia todavía no está firme.
Tras esa confirmación, la Cámara concedió la Impugnación Extraordinaria planteada por la defensa del exfuncionario, por lo que el expediente pasó a la Sala N.º 1 en lo Penal del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos, integrada por los vocales Miguel Ángel Giorgio, Claudia Mónica Mizawak y Daniel Omar Carubia.

Una condena que aún no está firme

La sentencia está relacionada con el siniestro vial ocurrido el 20 de junio de 2024, a la altura del kilómetro 123 de la Ruta Provincial 39.
Según quedó establecido durante el juicio, Orrico, quien entonces era presidente del Instituto Portuario Provincial de Entre Ríos (IPPER), circulaba en un Volkswagen Passat oficial e invadió el carril contrario, produciéndose un choque frontal con un Chevrolet Corsa.
Como consecuencia del impacto murieron Brian Izaguirre, Lucas Izaguirre, Axel Rossi y Leonardo Almada, cuatro trabajadores de Basavilbaso que se dirigían hacia Pronunciamiento para cumplir con su jornada laboral.
Mientras el Superior Tribunal analiza la presentación extraordinaria, Orrico continúa en libertad debido a que la condena aún no adquirió firmeza.

El pedido de la Carta

En la carta difundida a través de las redes sociales, Lorena Dubini remarcó que comprende la responsabilidad de los jueces y que el expediente debe ser estudiado conforme a las normas legales.
Sin embargo, planteó un pedido concreto: que, si se encuentra dentro de las posibilidades jurídicas del tribunal, no se espere innecesariamente hasta el último día del plazo para resolver.
No pedimos una justicia apurada. Pedimos una justicia que no nos haga esperar más de lo que nuestros corazones pueden soportar”, expresa la carta.
Para las familias, cada día de espera tiene un peso particular y significa continuar atravesando la incertidumbre sobre una causa que se inició después de la pérdida de sus seres queridos.
También se pidió que las víctimas y sus familiares sean contemplados con humanidad y que el proceso pueda avanzar hacia una resolución que les permita comenzar a transitar el duelo de otra manera.
La carta completa dirigida a los Vocales del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos:
Dr. Miguel Ángel Giorgio
Dra. Claudia Mónica Mizawak
Dr. Daniel Omar Carubia
 «“No pedimos una justicia apurada. Pedimos una justicia que no nos haga esperar más de lo que nuestros corazones pueden soportar.”»

De una madre que todavía espera justicia

Señores Jueces:
Les escribo como mamá de Brian y Lucas.
No les escribo como abogada.
No les escribo como especialista en Derecho.
Les escribo como una madre que hace más de un año aprendió, de la manera más cruel, que hay dolores que no tienen palabras suficientes para explicarse.
Desde aquel 20 de junio de 2024, mi familia ya no volvió a ser la misma.
Brian y Lucas ya no están.
Y junto a ellos también se fueron Axel y Leandro, cuatro jóvenes cuyas vidas fueron arrancadas aquella madrugada y cuyas familias quedaron intentando reconstruirse entre el dolor, la ausencia y la espera.
Hoy ese dolor tiene también una pregunta:
¿Cuándo llegará finalmente la justicia?
Sé que ustedes tienen una enorme responsabilidad. Sé que deben analizar cada presentación, respetar las garantías de todas las partes y resolver conforme a Derecho. Y como mamá, respeto profundamente esa función.
No les estoy pidiendo una decisión determinada.
No les estoy pidiendo que condenen a alguien por el dolor de nuestras familias.
Les estoy pidiendo que, si legalmente es posible, no nos hagan esperar hasta el último día de los diez que tienen para resolver.
Porque quizás para un expediente diez días sean solamente un plazo procesal.
Para una madre que perdió a sus hijos, diez días son diez días más de incertidumbre.
Son diez noches más acostándome sabiendo que Brian y Lucas no van a volver.
Son diez mañanas más despertándome con la realidad de que sus voces ya no están.
Son diez días más preguntándonos qué va a pasar con una causa que lleva más de dos años y dos meses atravesando este camino judicial.
Nosotros no podemos recuperar sus vidas.
No podemos volver atrás aquella madrugada.
No podemos borrar el dolor de sus familias.
Lo único que podemos pedir es que la Justicia haga lo que nosotros ya no podemos hacer:
hablar por ellos.
Brian no puede pedir justicia.
Lucas no puede pedir justicia.
Axel no puede pedir justicia.
Leandro no puede pedir justicia.
Por eso hoy lo hacemos nosotros.
Como mamá de Brian y Lucas, les pido que cuando tengan este expediente delante no vean solamente números, escritos y recursos.
Vean cuatro rostros.
Vean cuatro jóvenes con familias que los esperaban.
Vean cuatro hogares que quedaron incompletos.
Vean cuatro madres, padres, hermanos, tíos, primos y amigos que todavía tienen que aprender a vivir con una ausencia que jamás eligieron.
Y detrás de todo eso, vean también a una madre que hoy se atreve a pedirles algo muy sencillo:
No nos hagan esperar innecesariamente.
No queremos venganza.
Queremos justicia.
No queremos privilegios.
Queremos igualdad ante la ley.
No queremos que se salteen ningún procedimiento.
Queremos que, si es posible resolver antes, la respuesta no tenga que esperar hasta el último día.
Porque el tiempo ya pasó.
Pasaron los meses.
Pasaron dos años.
Pasaron más de dos años y dos meses desde aquella tragedia.
Y mientras los expedientes avanzan de un tribunal a otro, nosotros seguimos viviendo con cuatro ausencias.
Señores Jueces:
Quizás ustedes nunca conozcan personalmente a Brian y Lucas.
Quizás nunca hayan escuchado sus voces, sus risas o sus proyectos.
Pero hoy tienen en sus manos una parte de la historia que quedó después de ellos.
Por eso les pido, desde el lugar más humilde y doloroso desde el que puede hablar una persona:
Cuando llegue el momento de decidir, recuerden que detrás de este expediente hay vidas.
Y si el Derecho les permite resolver antes de que transcurran los diez días, háganlo.
No para darnos la razón.
No para satisfacer un reclamo.
Sino para darle a cuatro familias la posibilidad de dejar de esperar una respuesta y comenzar, de alguna manera, a cerrar una etapa.
Yo no voy a dejar de nombrar a Brian y a Lucas.
Y tampoco voy a dejar que Axel y Leandro sean olvidados.
Porque ellos no fueron un expediente.
Fueron nuestros hijos, nuestros hermanos, nuestros amigos, nuestros seres queridos.
Fueron personas.
Y sus vidas valieron.
Por eso, con todo el respeto que merece la institución que ustedes representan, les pido:
Que la Justicia no se demore más de lo necesario.
Que la respuesta llegue.
Y si puede llegar hoy, que no tenga que esperar hasta mañana.
Atentamente,
Mamá de Brian y Lucas
Por Brian, Lucas, Axel y Leandro.
Por las cuatro familias que todavía esperan justicia.
Lorena Dubini

 

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