El abogado querellante Mario Arcusin expresó fuertes críticas hacia el Tribunal de Casación de Concordia por la demora en la resolución de la causa que tiene como imputado al exfuncionario provincial Juan Ruiz Orrico, condenado por el siniestro vial ocurrido en 2024 que provocó la muerte de cuatro jóvenes.
Según indicó el letrado, este martes venció el plazo legal de 20 días hábiles que tenía el tribunal para emitir una sentencia firme, sin que hasta el momento se haya dado a conocer una resolución.
“Hoy a las 9 de la mañana se cumplió el término establecido para dictar sentencia”, señaló Arcusin en declaraciones radiales, donde manifestó su preocupación por la falta de definiciones judiciales.
El representante de las familias de las víctimas afirmó que la explicación recibida desde el ámbito tribunalicio apunta a cuestiones vinculadas con la agenda de trabajo de los magistrados y la acumulación de audiencias programadas, situación que, a su entender, no justifica la demora en un expediente de semejante trascendencia.
Las dilaciones generaron malestar entre los familiares de las víctimas fatales, quienes aguardan que quede firme la condena impuesta al responsable del hecho. En ese contexto, Arcusin cuestionó el funcionamiento del sistema judicial entrerriano y sostuvo que la situación refleja una falta de consideración hacia quienes esperan una respuesta definitiva de la Justicia.
“La injusticia de la justicia”, definió el abogado al referirse al retraso, al tiempo que reclamó mayor celeridad en un proceso que mantiene en vilo a las familias desde hace más de dos años.
El mensaje de una madre de las víctimas
Tras conocerse la demora en la resolución de la apelación, Lorena Dubini, madre de Brian y Lucas Izaguirre —dos de los cuatro jóvenes fallecidos en el siniestro vial— publicó un sentido mensaje en sus redes sociales en el que expresó su dolor y preocupación por la falta de una definición judicial.
“Como mamá de Brian y Lucas, y como familiar de las víctimas de la tragedia causada por Juan Ruiz Orrico, siento una profunda angustia e impotencia frente a la demora en la resolución de la apelación”, manifestó.
En su publicación, Dubini señaló que comprende los plazos y procedimientos que deben cumplir los magistrados, pero remarcó que para las familias cada día de espera representa una carga adicional. “Mientras nosotros seguimos contando días, meses y años desde que nos arrebataron a nuestros hijos, sentimos que nuestro dolor queda relegado”, expresó.
La madre de los jóvenes sostuvo además que las demoras terminan profundizando el sufrimiento de quienes perdieron a sus seres queridos. “No pedimos privilegios ni exigimos una sentencia determinada; pedimos sensibilidad, respeto y una respuesta oportuna. Detrás de cada expediente hay familias destruidas, nombres, historias y sueños que quedaron truncos”, afirmó.
Dubini también recordó a sus hijos y destacó el impacto que genera la falta de una resolución definitiva. “Brian y Lucas no pueden esperar. Ellos ya no están. Somos nosotros, sus padres y seres queridos, quienes debemos convivir todos los días con su ausencia y con la incertidumbre de no saber cuándo habrá una resolución definitiva”, escribió.
Finalmente, reclamó que la Justicia actúe con la celeridad y humanidad que la situación requiere. “Por Brian, por Lucas y por todas las víctimas, seguiremos reclamando una justicia que no se demore y que esté a la altura del dolor que cargamos desde hace dos años”, concluyó.
Con: Plaza Web / Lorena Dubini