Tras el cese de operaciones y la pérdida de alrededor de 40 puestos de trabajo, en las últimas semanas comenzaron las tareas de retiro de la infraestructura del antiguo cargadero de combustibles
Tras el cese de operaciones y la pérdida de alrededor de 40 puestos de trabajo, en las últimas semanas comenzaron las tareas de retiro de la infraestructura del antiguo cargadero de combustibles. El movimiento de maquinaria y el desarme de los tanques marcan el final de una instalación que durante décadas formó parte de la actividad portuaria y logística de la ciudad, publicó La Calle. Diccionariosy enciclopedias
El cierre no solo implica el fin de una unidad operativa de YPF, sino también la desaparición de un espacio estrechamente ligado a la historia industrial de Concepción del Uruguay. Vecinos manifestaron en redes sociales su preocupación y nostalgia por la pérdida de un lugar que, además de generar empleo, formó parte de la identidad local.
Entre los recuerdos más mencionados aparece la tradicional sirena que sonaba todos los días al mediodía y que durante años marcó el ritmo cotidiano del barrio y de gran parte de la ciudad. Para muchos uruguayenses, ese sonido trascendía la actividad de la planta y se convirtió en un símbolo de una época de fuerte desarrollo portuario e industrial.
Quienes cuestionan el desmantelamiento sostienen que la ciudad también pierde una infraestructura estratégica para el almacenamiento y distribución de combustibles, cuya utilidad quedó en evidencia durante situaciones de emergencia, como las interrupciones del tránsito en el complejo Zárate–Brazo Largo.
En ese contexto, el abogado y concejal Juan Martín Garay expresó su preocupación por el impacto que tendrá la desaparición definitiva de la planta. A través de una reflexión pública, sostuvo que el cierre representa una pérdida que excede el plano económico y alcanza aspectos vinculados con la identidad, la memoria colectiva y el desarrollo histórico de Concepción del Uruguay.
Mientras avanzan las tareas de desarme, el futuro del predio y el destino de una infraestructura que durante más de medio siglo formó parte de la actividad portuaria local continúan siendo motivo de debate entre vecinos, trabajadores y distintos sectores de la comunidad.