En el marco de un nuevo aniversario de la Guerra de Malvinas, emerge un dato poco conocido de la historia local: el ex dictador Leopoldo Fortunato Galtieri, quien lideró el país durante el conflicto bélico de 1982, ocupó fugazmente la intendencia de facto de Concepción del Uruguay en 1966.
Su llegada al Ejecutivo municipal se produjo tras el golpe de Estado encabezado por Juan Carlos Onganía, que derrocó al entonces presidente Arturo Illia el 28 de junio de ese año. Al día siguiente, el entonces teniente coronel Galtieri, quien se desempeñaba como jefe de la Escuela de Ingenieros en la ciudad, asumió como “presidente interino” de la Municipalidad.
Durante su breve gestión, que se extendió por poco más de dos meses, firmó cerca de una treintena de decretos vinculados a la administración local. Entre las primeras medidas, dispuso la disolución del Concejo Deliberante, en línea con el proceso de interrupción institucional que caracterizó a la autodenominada “Revolución Argentina”.
Más allá de las decisiones administrativas, testimonios de la época recuerdan aspectos controvertidos de su paso por la ciudad. Entre ellos, se menciona su conocida afición al alcohol, que habría dado lugar a episodios llamativos durante su estadía como autoridad militar y civil en Concepción del Uruguay.
Años más tarde, Galtieri alcanzaría el grado de teniente general y se convertiría en una de las figuras centrales de la última dictadura cívico-militar (1976-1983), período durante el cual fue señalado como responsable de graves violaciones a los derechos humanos en el marco del accionar represivo del Estado.
Su figura quedó definitivamente marcada por la decisión de avanzar en la recuperación militar de las Islas Malvinas el 2 de abril de 1982, lo que derivó en un conflicto bélico con el Reino Unido que dejó profundas consecuencias para el país. Tras la derrota argentina el 14 de junio de ese año, su gobierno colapsó y debió abandonar el poder pocos días después.
Galtieri falleció el 12 de enero de 2003, mientras cumplía arresto domiciliario en el marco de causas judiciales por delitos de lesa humanidad.
Su paso por la intendencia uruguayense, aunque breve, forma parte de los capítulos menos difundidos de la historia local, y vuelve a cobrar relevancia en fechas como el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, que invitan a reflexionar sobre el pasado reciente del país.
Crédito del Informe: El Miércoles Digital.