Según manifestaron los vecinos, se trata de una situación que lleva tiempo sin encontrar una solución. Además de las irregularidades del camino, cuestionaron que en algunos sectores se haya utilizado tierra negra para rellenar los pozos, una medida que consideran insuficiente y que podría agravar las condiciones de transitabilidad cuando se registran lluvias.
La preocupación radica en que, con el suelo húmedo, el camino podría volverse prácticamente intransitable, dificultando el desplazamiento de quienes utilizan habitualmente esta vía.
Los reclamos por el estado de la ruta ya fueron realizados en reiteradas oportunidades ante el municipio, pero, de acuerdo con los vecinos, hasta el momento no obtuvieron respuestas ni soluciones concretas.
Ante este panorama, solicitan que se tomen medidas para mejorar las condiciones del camino y garantizar una circulación segura, antes de que las lluvias compliquen aún más el tránsito por la zona.