Hablamos con su mamá quien nos contó que su hijo salió a las 17.15 de su casa, pasaba a buscar a un compañero y de ahí se iban a la escuela.
Es así que en el camino se encontraron con los enfrentamientos ocurridos entre algunos vecinos y la Policía.
Los chicos se quedaron en la esquina de Don Bosco y Lacava, a unos 50 metros de distancia de donde ocurrían los disturbios, según contó su mamá.
Ellos estaban detrás de la Policía, a espaldas de los efectivos.
En un momento el joven de 17 años sintió un impacto en su pierna y vio la herida.
Es así que se fue a su casa, llegó a las 17.40 aproximadamente y le contó a su mamá que había sido herido de bala. Su mamá lo llevó al Hospital Urquiza donde lo atendieron, le hicieron una placa y las curaciones necesarias quedando internado con suero hasta este jueves.
El médico le dijo que era una bala calibre 22 que había ingresado en su pierna, pero que no revestía peligro. Por este motivo y por el lugar donde quedó alojada, no hacía falta realizar una cirugía de extracción, contó su mamá.
Este jueves el joven se está recuperando en su casa, aunque bastante dolorido.
Su mamá reflexionaba qué pasaba si esa bala perdida le daba a una criatura o si le pegaba en otra parte a su hijo.
También agradeció a todo el personal del Hospital Urquiza que tan bien atendieron a su hijo en la emergencia sufrida.