Según detalló el funcionario, además del esfuerzo económico local, persiste un déficit de aproximadamente 15 millones de pesos en relación a los fondos que deberían provenir desde la Provincia, lo que profundiza el desequilibrio financiero del sistema.
En paralelo, el Municipio avanza en la implementación del sistema SUBE como herramienta clave para modernizar el servicio. En ese marco, se están habilitando puntos de atención —incluida la terminal— y se prevén operativos en escuelas y barrios para fomentar su uso. “El objetivo es incrementar la cantidad de usuarios que utilicen SUBE, ya que permite transparentar el sistema y sostener los subsidios a la demanda”, explicó Noir.
En cuanto a los beneficios vigentes, se mantiene el boleto gratuito para estudiantes de nivel primario, secundario y universitario, con un cupo que contempla hasta 350 pasajes diarios para los niveles obligatorios y 300 para universitarios. Todo excelente será cubierto con aportes municipales.
También se refirió a la situación de las personas con discapacidad, quienes cuentan con gratuidad establecida por ley nacional. En la ciudad, entre 400 y 500 usuarios acceden a este derecho mediante un padrón específico, aunque actualmente el costo es absorbido por las empresas prestatarias, generando tensiones en la estructura económica del servicio.
“El transporte es un servicio esencial. Cuando se reduce o desaparece, el impacto en los vecinos es muy fuerte, especialmente en el acceso a la educación y al trabajo”, sostuvo el funcionario.
Finalmente, Noir planteó la necesidad de encarar soluciones estructurales a mediano y largo plazo, y pidió analizar el contexto con responsabilidad: “No se trata solo de números, sino de entender la realidad completa del sistema y su importancia para la comunidad”.