A sus 26 años, el 8 de agosto de 2013 se iba físicamente el locutor nacional de cada noche en LT11, carismático, responsable y buena gente.
Fue conductor del histórico Deportes 11, informativista de la Radio Pública y relator de básquet, un adelantado de esa época, por la manera y prontitud para informar, que lo llevó a ser reconocido por esa profesión en toda la provincia. Fue definido en su relato como «un grande» por el distinguido Roque Rivas, un número uno del oficio.
Gustavo Delsart trabajó aquella noche, cumplió con su turno pese a sentirse mal, y luego se retiró hacia su casa donde lo esperaban su mujer y sus dos pequeñas hijas, motores de su vida. A ellas, a su familia, les regaló sus últimos minutos.
Se fue inesperadamente, muy rápido, así como vivió toda su vida.
Fue amado por su familia, respetado por sus colegas y querido por sus oyentes, sus amigos y compañeros de trabajo.
Gustavo Delsart, con sus valores, su simpleza, la alegría, su sinceridad y esa bondad característica, dejó una huella imborrable en su camino.