Un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA reveló que el malestar psicológico —síntomas de ansiedad y/o depresión— creció significativamente entre 2010 y 2024, alcanzando a uno de cada cuatro adultos. La pobreza, enfermedades crónicas, desempleo y la edad avanzada son algunos de los principales factores asociados. Además, las mujeres presentan índices notablemente más altos que los hombres.
Un nuevo estudio del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA‑UCA) muestra que en 2024 el 28,1 % de la población adulta manifestó síntomas de ansiedad y/o depresión, frente al 18,4 % registrado en 2010.
Principales determinantes del malestar psicológico
El informe identifica varios factores que contribuyen al aumento del malestar:
-Pobreza: El 39,5 % de las personas en situación de pobreza presentaba síntomas de malestar, casi el doble comparado con quienes no estaban en esa condición (21,8 %).
-Enfermedades crónicas o graves: Un 31,4 % de este grupo mostró un deterioro en la salud mental durante 2024.
-Desempleo o subempleo: El 30,4 % de los desempleados empeoró su salud mental, mientras que entre quienes tenían empleo estable, el 62 % se mantuvo sin síntomas.
Brechas por género y edad
-Género: Las mujeres presentan tasas de malestar significativamente superiores a las de los hombres, con una diferencia promedio de casi 3 puntos porcentuales. Modelos estadísticos indican que duplican las chances de sufrir este tipo de malestar.
-Edad: El grupo de adultos entre 60 y 74 años fue el más afectado en 2024, con una tasa del 30,1 %, superando al grupo de 35–39 años, que había sido el predominante en años anteriores.
Trayectorias en el período reciente (2022–2024)
El estudio también realiza un seguimiento de trayectorias psicológicas:
-Persistentes (síntomas durante los tres años): 5 %.
-Intermitentes: 12 %.
-Empeoramiento reciente (sin síntomas antes, pero presentes en 2024): 18 %, lo que implica que 2 de cada 10 adultos sufrieron un deterioro en su salud mental.