La empresa avícola formalizó ante la Justicia el pedido de concurso preventivo de acreedores. La compañía arrastra una deuda cercana a los 351 millones de dólares y acumula alrededor de 1.730 despidos desde el comienzo de la crisis. En Concepción del Uruguay, el conflicto también golpeó fuertemente a los trabajadores de la planta La China.
Granja Tres Arroyos, uno de los principales grupos avícolas del país, dio este miércoles un nuevo paso en medio de la profunda crisis financiera y productiva que atraviesa desde hace varios meses: la compañía solicitó formalmente la apertura de su concurso preventivo de acreedores.
La herramienta judicial busca permitirle a la empresa reorganizar sus compromisos financieros y evitar una eventual quiebra, en un contexto marcado por una fuerte acumulación de deuda, paralización de establecimientos, suspensiones y una importante cantidad de despidos.
De acuerdo con la información difundida por Infobae, la deuda de la compañía estaría estimada en unos 350,9 millones de dólares. Antes de recurrir a la Justicia, la empresa había intentado avanzar en una reestructuración privada con sus acreedores, con la asistencia del banco de inversión VALO.
La propuesta contemplaba quitas de hasta el 75% del capital adeudado, plazos de pago de hasta siete años y la posibilidad de desprenderse de activos considerados no estratégicos. Sin embargo, el deterioro de la situación operativa terminó profundizando el conflicto.
Cerca de 1.730 trabajadores desvinculados
La crisis que atraviesa el grupo comenzó a hacerse evidente hacia fines de 2024 y desde entonces se sucedieron medidas de reducción de personal y cierres en distintos establecimientos.
Según las fuentes citadas por Infobae, el número de trabajadores desvinculados en las diferentes plantas del grupo se aproxima actualmente a 1.730, aunque todavía resta consolidar la cifra definitiva por establecimiento.
Uno de los episodios más recientes se produjo en Capitán Sarmiento, donde la compañía paralizó las actividades de su planta y posteriormente comunicó más de 700 despidos. De ese total, 554 correspondieron a trabajadores de la propia planta y otros 150 a empleados de localidades cercanas.
A esto se sumaron alrededor de 50 despidos en Pilar y otros 450 en Esteban Echeverría.
La reducción de personal también alcanzó a establecimientos ubicados en otras provincias y localidades. En julio dejó de operar la planta Avex, en Río Cuarto, Córdoba, mientras que en agosto se suspendió al personal de la planta Pinazo, en Pilar.
El impacto en Concepción del Uruguay
En Concepción del Uruguay, la crisis de Granja Tres Arroyos tiene un capítulo particularmente sensible. La planta La China permanece paralizada desde mayo, luego de que la producción ya se hubiera detenido durante abril.
En el marco del conflicto, se produjeron sucesivas desvinculaciones que llevaron a cientos de trabajadores a quedar sin su fuente laboral y con salarios y otros conceptos pendientes de cobro.
El Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (STIA) viene acompañando el reclamo de los trabajadores, mientras que los empleados afectados protagonizaron distintas movilizaciones y acciones para visibilizar su situación.
La incertidumbre se profundizó ahora con la decisión de la empresa de ingresar formalmente al proceso concursal.
La conciliación obligatoria y el conflicto laboral
Frente a la ola de despidos registrada recientemente en establecimientos bonaerenses, el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires dictó la conciliación obligatoria por 15 días hábiles, con la posibilidad de extenderla por otros cinco.
La medida dispuso además la reincorporación de unos 1.200 trabajadores afectados por los últimos despidos y abrió una instancia de negociación entre las empresas y el Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación de la Provincia de Buenos Aires (STIA).
Según lo informado, Granja Tres Arroyos no habría acatado la medida.
En una de las audiencias participaron representantes empresariales, sindicales y funcionarios provinciales y municipales. Como parte de los acuerdos alcanzados, se estableció la entrega de 1.000 cajones de pollo para los trabajadores afectados y un pago a cuenta para la semana siguiente.
Una crisis que excede a la empresa
El pedido de concurso preventivo no solo representa una instancia financiera para Granja Tres Arroyos. También genera preocupación entre miles de trabajadores que tienen salarios, aguinaldos e indemnizaciones pendientes.
En algunos casos, las demoras en los pagos ya superarían los dos meses y medio.
El impacto social es especialmente fuerte en localidades donde las plantas avícolas representan una fuente central de empleo y movimiento económico. En Capitán Sarmiento, por ejemplo, la paralización de la fábrica afecta directamente a una importante proporción de los puestos laborales de la ciudad y repercute sobre comercios y servicios.
Ante esta situación, organizaciones sindicales, clubes, instituciones y municipios comenzaron a desarrollar distintas acciones de asistencia para las familias afectadas.
El antecedente de 2024
La situación actual tiene un antecedente directo. En diciembre de 2024, Granja Tres Arroyos había solicitado ante la Secretaría de Trabajo de la Nación la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis, aunque aquel trámite no llegó a formalizarse a nivel nacional.
Desde entonces, la empresa avanzó con distintas medidas de ajuste, entre ellas cierres y reducciones de personal.
Entre los establecimientos afectados se encuentra la planta Becar de Concepción del Uruguay, cuyo cierre definitivo significó otro fuerte golpe para el empleo local.
Ahora, con el ingreso al concurso preventivo, comienza una nueva etapa judicial para una empresa que durante décadas ocupó un lugar central dentro de la industria avícola argentina.
Para los trabajadores, la principal preocupación continúa siendo la misma: qué ocurrirá con las fuentes laborales y cuándo podrán cobrar los salarios, aguinaldos e indemnizaciones que permanecen pendientes.
Con Infobae.