Gimnasia y Esgrima de Concepción del Uruguay dio un paso importante en su ilusión de pelear por el segundo ascenso del Torneo Federal A. En el estadio Núñez, el Lobo entrerriano venció por 4 a 1 a 9 de Julio de Rafaela, en el partido de ida de la segunda etapa de los playoffs de la Reválida, y viajará a Santa Fe con una diferencia de tres goles.
Agustín Favre, Facundo Laumann, Román Olagüe y Juan Martín Casares marcaron los tantos del conjunto uruguayense, que mostró una imagen renovada, solidez defensiva y eficacia para aprovechar sus oportunidades. El descuento visitante llegó a través de Ronaldo Abondetto, de penal, cuando el encuentro ingresaba en sus últimos minutos.
La revancha se disputará el próximo fin de semana en Rafaela, donde Gimnasia buscará hacer valer la ventaja conseguida en casa para continuar en carrera por el ascenso.
Un comienzo arrollador
El partido tuvo emociones desde el primer minuto. Cuando todavía no se habían acomodado los equipos, Román Olagüe, defensor oriundo de Colonia Elía que ocupó el lugar del lesionado Felipe Rocca, evitó la caída del arco local al despejar una pelota sobre la línea, con el arquero ya vencido.
La respuesta del Lobo fue contundente. A los tres minutos, Agustín Favre protagonizó una gran acción individual por la derecha: recorrió más de 25 metros con la pelota, resistió los intentos de sus marcadores por detenerlo y sacó un remate junto al palo para establecer el 1 a 0.
Gimnasia no le dio tiempo a su rival para recuperarse. A los siete minutos, Nicolás Germanier envió un centro preciso desde la izquierda y el capitán Facundo Laumann, con un cabezazo en el área chica, amplió la diferencia.
Con el 2 a 0, el equipo de Concepción del Uruguay tomó el control del encuentro y comenzó a mostrar que podía lastimar cada vez que encontraba espacios. Del otro lado, 9 de Julio exhibía capacidad para generar peligro en ataque, pero también muchas dificultades para contener las ofensivas locales.
A los 22 minutos llegó otro golpe para el conjunto rafaelino. El árbitro cordobés Jonathan Correa expulsó al defensor Roullier por una infracción contra Nicolás Germanier, a quien impactó en el rostro con una patada al levantar peligrosamente la pierna. La visita debió afrontar el resto del encuentro con diez futbolistas.
Olagüe, protagonista en las dos áreas
Gimnasia mantuvo el dominio y encontró respuestas en varios de sus jugadores. La defensa se mostró firme, el arquero transmitió seguridad y el equipo siguió generando situaciones ante un rival que, pese a quedar en inferioridad numérica, intentaba atacar cada vez que tenía la oportunidad.
Olagüe fue uno de los protagonistas de la tarde. Además de su intervención decisiva en el comienzo, volvió a evitar una caída de su arco sobre el cierre de la primera etapa. En el complemento, transformó su actuación en una conquista: a los 15 minutos, apareció en el área rival y marcó el tercer gol del Lobo.
El defensor aprovechó de la mejor manera su oportunidad como titular y se convirtió en una de las figuras de un equipo que encontró aportes importantes en ambas áreas.
Gimnasia continuó manejando el trámite, aunque le faltó precisión en algunos pasajes para traducir su superioridad en más goles. Del lado visitante, las aproximaciones más claras chocaron con una defensa bien plantada y un arquero seguro.
Un penal inesperado y la respuesta inmediata
Cuando el encuentro parecía encaminarse hacia un cierre tranquilo para el conjunto entrerriano, a los 43 minutos del segundo tiempo Correa sancionó un penal para 9 de Julio, una decisión que generó sorpresa entre los presentes.
Ronaldo Abondetto se encargó de la ejecución y convirtió el descuento para el equipo de Rafaela. El 3 a 1 le daba una nueva oportunidad a la visita de achicar la distancia de cara a la revancha.
Sin embargo, Gimnasia reaccionó rápidamente y volvió a golpear. Tras un despeje corto de la defensa rival, Juan Martín Casares tomó la pelota cerca de la línea del área grande y sacó un remate contra el palo para establecer el 4 a 1 definitivo.
El tanto le devolvió tranquilidad al Lobo y coronó una actuación que le permitió cerrar su presentación como local con una ventaja considerable.
Una imagen diferente y motivos para ilusionarse
Más allá del resultado, Gimnasia dejó señales positivas en una instancia decisiva de la temporada. Sin la presión que había significado la lucha por evitar el descenso, el equipo mostró otra cara: fue intenso, firme en defensa, efectivo en ataque y tuvo pasajes de buen fútbol.
Favre, Altamirano, Juan Manuel Rodríguez y Nicolás Germanier estuvieron entre los jugadores que aportaron desequilibrio y marcaron diferencias. Vila tuvo una buena primera etapa, mientras que Bogado creció en el complemento. Olagüe, por su parte, redondeó una actuación destacada.
La lesión del Toro Palladino obligó a realizar una modificación y Franco Bochatay ingresó en su lugar. En el tramo final, Gimnasia terminó defendiendo con Casares, Bochatay y Olagüe, tres futbolistas surgidos de las divisiones locales, respaldados por la experiencia del capitán Facundo Laumann.
La victoria también tuvo un valor anímico para el plantel y los hinchas que acompañaron en el estadio Núñez. Después de atravesar momentos difíciles durante la temporada, el equipo ofreció una actuación que permitió recuperar la ilusión y mirar con optimismo el desafío que se aproxima.
El 4 a 1 representa una ventaja importante, aunque la serie todavía no está definida. Gimnasia deberá sostener en Rafaela el nivel mostrado en casa para dar otro paso en su camino hacia el segundo ascenso del Federal A.