Desde el Ferroclub de Concepción del Uruguay manifestaron su preocupación ante el proceso impulsado por el Gobierno nacional para concesionar durante 50 años distintas líneas ferroviarias, entre ellas la Línea General Urquiza, y advirtieron que el esquema podría poner en riesgo la continuidad de la infraestructura ferroviaria de la Mesopotamia.
La entidad sostiene que el escenario genera una incertidumbre concreta para la ciudad y la región, especialmente porque el modelo de concesión contempla la posibilidad de solicitar la desafectación de determinados tramos que se encuentren inactivos y que el futuro concesionario no tenga previsto rehabilitar.
Para Concepción del Uruguay, advierten, el debate excede la cuestión de quién estará a cargo de la operación ferroviaria. Lo que está en juego es la permanencia de las vías que permiten vincular a la ciudad con el resto de la Mesopotamia y, potencialmente, con otros puntos del país y países vecinos.
La rentabilidad y el interés estratégico
El Gobierno nacional plantea la privatización como una herramienta para atraer inversiones, mejorar la infraestructura y aumentar la participación del ferrocarril en el transporte de cargas. Dentro de los objetivos anunciados se encuentra la ejecución de obras obligatorias durante los primeros años de las concesiones y el desarrollo de un sistema de open access, mediante el cual distintos operadores podrían utilizar las vías a cambio del pago de un peaje.
Desde el Ferroclub consideran que esas herramientas pueden contribuir a recuperar el sistema ferroviario, pero advierten que existe una diferencia sustancial entre la rentabilidad comercial de una empresa y el interés estratégico de una región.
En ese sentido, señalaron que un operador puede priorizar los corredores con mayor volumen de cargas y mejores perspectivas económicas, mientras que determinadas conexiones de la Mesopotamia podrían quedar relegadas si no generan resultados suficientes.
“La rentabilidad de una concesión no necesariamente coincide con el interés ferroviario de una provincia o de una ciudad”, sostiene la entidad en su planteo.
El riesgo para Concepción del Uruguay
La preocupación adquiere una dimensión particular en Concepción del Uruguay, una ciudad portuaria, industrial y productiva que considera al ferrocarril una herramienta fundamental para mejorar sus alternativas logísticas.
Desde el Ferroclub remarcaron que una conexión ferroviaria activa permitiría reducir costos de transporte, ampliar mercados, complementar al transporte automotor, fortalecer la actividad portuaria y mejorar la competitividad de las industrias y de la producción entrerriana.
Por eso, entienden que las vías no deben ser consideradas únicamente como infraestructura del pasado, sino como un recurso económico estratégico para el futuro.
La advertencia apunta especialmente a evitar que el deterioro de determinados sectores de la red termine convirtiéndose en un argumento para su desaparición definitiva.
“Una vía que se deteriora puede recuperarse. Una vía que se desafecta, se levanta y deja de existir durante décadas es muchísimo más difícil de recuperar”, remarcaron.

Una mirada más allá de la rentabilidad inmediata
La entidad aclaró que su posición no implica un rechazo automático a la inversión privada ni sostiene que toda gestión estatal sea necesariamente mejor.
Por el contrario, reconoce que el sistema ferroviario necesita inversiones, tecnología, eficiencia, recuperación de cargas y nuevos operadores. Sin embargo, plantea que cualquier esquema de concesión debe contemplar garantías que permitan preservar la continuidad territorial de la red.
En particular, reclaman que la concesión de la Línea Urquiza incluya obligaciones concretas de mantenimiento y recuperación, controles públicos efectivos y una planificación que contemple a Entre Ríos y a la Mesopotamia como parte de una red ferroviaria estratégica.
La preocupación central es que la decisión sobre el futuro de una conexión ferroviaria no quede exclusivamente condicionada por la rentabilidad de cada tramo.
“Concepción del Uruguay necesita ferrocarril”
Desde el Ferroclub sostienen que el problema debe ser analizado con una mirada de largo plazo. La concesión prevista por medio siglo significa que las decisiones que se adopten ahora tendrán consecuencias durante varias generaciones.
Por ese motivo, consideran necesario garantizar que dentro de 10, 20, 30 o 50 años continúe existiendo la infraestructura necesaria para que la ciudad pueda recuperar y desarrollar sus servicios ferroviarios.
“Concepción del Uruguay necesita ferrocarril. Entre Ríos necesita ferrocarril. La Mesopotamia necesita ferrocarril”, enfatizaron.
La entidad advierte así que el riesgo no consiste solamente en que el tren continúe ausente durante algunos años más, sino en que eventualmente desaparezca la infraestructura que permitiría recuperarlo.
Para el Ferroclub, la discusión sobre la Línea Urquiza representa, en definitiva, una discusión sobre el modelo de desarrollo y conectividad que tendrá la región durante las próximas décadas.
“No estamos defendiendo únicamente rieles: estamos defendiendo infraestructura económica estratégica para el futuro de nuestra ciudad y de nuestra región”, concluyeron.
La advertencia queda planteada en un momento clave para el sistema ferroviario argentino: mientras el Estado nacional busca avanzar con un nuevo esquema de concesiones, desde Concepción del Uruguay reclaman que cualquier decisión sobre la Línea Urquiza contemple no sólo su rentabilidad, sino también su importancia territorial, productiva y estratégica para la Mesopotamia.