El automovilismo de Entre Ríos atraviesa horas de pesar tras conocerse el fallecimiento de Antonio Oscar “Tunga” Roude, una de las figuras más representativas de la ex Fórmula 5 Entrerriana y protagonista de una época dorada del deporte motor provincial.
Reconocido tanto por su trayectoria en pista como por su compromiso dirigencial, Roude fue parte de momentos claves en la evolución de la actividad. Entre ellos, su participación en el acuerdo junto al Dr. Tidio Slotmans, entonces presidente de la Fórmula 6 Entrerriana, que permitió la unificación de ambas categorías y dio origen a la actual Fórmula Entrerriana.
Según reconstrucciones y testimonios del periodista Enrique Pontelli, Roude fue uno de los grandes animadores de aquellos años en los que el automovilismo convocaba multitudes, con circuitos que podían reunir a más de 40 mil personas y movilizaban a pueblos enteros detrás de cada competencia.
Sus inicios se remontan a las tradicionales competencias de “vale todo”, donde comenzó a correr con una estanciera roja con vivos blancos. Ese primer paso marcó el perfil que lo acompañaría durante toda su vida: el del piloto-preparador, apasionado y autodidacta, que dedicaba largas horas al taller para mantenerse competitivo.
Con el tiempo, dio el salto a autos como el Chevrolet 400, luego al Torino y finalmente a la Fórmula Entrerriana, donde se consolidó como uno de los habituales protagonistas. Si bien nunca contó con la mejor herramienta mecánica, su entrega y determinación lo posicionaron como un rival siempre temible.
Fue además parte de intensas rivalidades en pista, especialmente con el concordiense Von Bernick, en duelos que marcaron una época y alimentaron la pasión del público. Eran tiempos de fuerte competitividad, donde cada carrera dejaba historias abiertas y el fervor se extendía mucho más allá de la bandera a cuadros.
Quienes compartieron esa etapa coinciden en destacar su carácter aguerrido y su amor por los fierros: un competidor que nunca se guardaba nada y que representaba el espíritu más genuino del automovilismo.
Sus restos fueron cremados este jueves por la tarde en Concepción del Uruguay.
La noticia generó un profundo impacto entre colegas, dirigentes y aficionados, que despidieron a un referente de una etapa inolvidable del deporte motor entrerriano. Su legado, forjado entre motores, talleres y circuitos colmados, seguirá vivo en la memoria de todos los que vibraron con aquella época.
Q.E.P.D. Antonio “Tunga” Roude.
Con Mundo Tuerca, Enrique Pontelli e Infocdelu