El secretario de Transporte provincial, Aníbal Steren, se refirió al escenario actual y explicó que los dos llamados a licitación realizados hasta el momento no lograron atraer empresas interesadas en operar el sistema. Según indicó, la responsabilidad de avanzar con un nuevo proceso recae en el municipio, aunque aseguró que la Provincia está dispuesta a acompañar en la reformulación de las condiciones.
Entre los factores que desincentivan la participación empresarial, el funcionario mencionó plazos de concesión reducidos y condiciones económicas poco atractivas. En ese sentido, consideró que el servicio no resulta rentable bajo el esquema vigente, a pesar de no tratarse de una actividad inviable en sí misma.
Steren también puso el foco en la baja demanda del sistema local.
Asimismo, remarcó la necesidad de fortalecer la implementación de la tarjeta SUBE y ampliar la difusión de los beneficios disponibles. Actualmente, solo una minoría de los pasajeros accede a tarifas subsidiadas, a pesar de la existencia de herramientas como el boleto estudiantil gratuito y descuentos para distintos sectores.
El funcionario sostuvo que, además de los subsidios, es fundamental mejorar la calidad del servicio para incentivar su uso, garantizando mayor frecuencia, comodidad y previsibilidad para los usuarios.
De cara a una eventual nueva licitación, adelantó que será necesario introducir cambios en los aspectos técnicos y económicos, incluyendo la extensión de los plazos de concesión para facilitar la recuperación de inversiones por parte de las empresas.
Finalmente, Steren subrayó que, si bien la gestión del transporte urbano es competencia municipal, existe un compromiso de trabajo conjunto por parte de la Provincia para encontrar una solución. Mientras tanto, la falta de colectivos continúa generando dificultades diarias para los vecinos que dependen de este medio para movilizarse.