El juicio por el homicidio de Pablo Bedogni, joven de Concepción del Uruguay, entró este jueves en su tramo final con una jornada extensa en la que la Fiscalía incorporó nuevos elementos destinados a reconstruir lo sucedido y establecer las circunstancias en las que murió la víctima.
A lo largo de las horas se escucharon declaraciones de especialistas y testigos civiles, mientras que distintos registros audiovisuales y resultados de pericias fueron puestos a consideración de los integrantes del Jurado Popular.
Uno de los aspectos abordados estuvo relacionado con la evidencia genética. Especialistas que intervinieron en la toma y procesamiento de muestras explicaron el procedimiento utilizado para obtener material biológico de las personas relacionadas con el episodio.
En ese marco, también declaró el responsable de Genética Forense del Superior Tribunal de Justicia, Gustavo Martínez, quien explicó cómo fueron estudiadas las muestras y de qué manera se realizaron los cotejos de ADN.
Qué determinó la autopsia
La jornada tuvo además un capítulo dedicado a la evidencia médica. El forense Adrián Siemens explicó los resultados de la autopsia practicada al joven.
Según lo expuesto durante el debate, las lesiones encontradas en el cuello permitieron establecer que la muerte se produjo por asfixia vinculada a un estrangulamiento.
El especialista describió además distintas lesiones ubicadas en la parte superior del cuerpo. Algunas presentaban características que podían hacer presumir la intervención de un elemento eléctrico, aunque esa hipótesis no pudo ser confirmada.
Entre los elementos considerados también apareció una lesión localizada en una de las manos, interpretada como compatible con un mecanismo defensivo. Ese dato fue incorporado a la reconstrucción de los momentos previos a la muerte.
El análisis de diferentes signos observados durante la autopsia permitió, asimismo, efectuar una estimación sobre el momento del fallecimiento.

Un testimonio clave
La declaración de la madre de Pablo ocupó un lugar destacado dentro de la audiencia. La mujer fue convocada no solamente por su vínculo con la víctima fatal, sino porque ella misma había sufrido el asalto ocurrido en su vivienda de calle España.
Su testimonio permitió reconstruir cómo habría comenzado el episodio dentro de la casa y qué elementos fueron sustraídos.
De acuerdo con su relato, quienes ingresaron al domicilio habrían utilizado una llave que pertenecía a su hijo. La mujer fue reducida y golpeada, mientras uno de los atacantes se dirigió hacia otro sector de la vivienda.
Entre los objetos robados se encontraba una hidrolavadora que posteriormente fue localizada en el domicilio atribuido a uno de los acusados. La mujer reconoció ese elemento cuando fue presentado durante la investigación.
Otro de los puntos relatados tuvo que ver con las horas posteriores al asalto. La madre señaló que consiguió solicitar ayuda, pero inicialmente no sabía qué había sucedido con Pablo y tomó conocimiento de su muerte después, con la llegada de familiares y policías.
Las cámaras, bajo análisis
Las imágenes de los sistemas de videovigilancia volvieron a tener un papel importante durante esta etapa del juicio.
Ante el Jurado fueron exhibidos registros que, de acuerdo con la acusación, permiten observar parte de la secuencia investigada y el desplazamiento del automóvil relacionado con el caso.
Un efectivo policial realizó una reconstrucción mediante fotogramas para mostrar el recorrido que habría efectuado el vehículo desde su salida hasta el punto donde finalmente fue abandonado, en inmediaciones del ex Mena.
También se analizaron grabaciones correspondientes al sector donde se encontraba la vivienda de Coloca. Una especialista explicó el trabajo realizado para desgrabarlas y contextualizar los sonidos registrados.
En ese material se habrían identificado ruidos, movimientos y una situación de confrontación que incluso provocó la reacción de los perros de la zona.
Durante la audiencia también declaró un vecino que desarrolla su actividad comercial frente a la vivienda mencionada. Parte de su exposición fue contrastada con las imágenes incorporadas al expediente, quedando planteadas diferencias entre su relato y determinados registros audiovisuales.
Por otra parte, prestó declaración el fletero que habría participado en el traslado de objetos desde el automóvil que había sido dejado en la zona del ex Mena hasta el domicilio vinculado a uno de los acusados.
El juicio entra en su etapa decisiva
Con la incorporación de estos testimonios y elementos de prueba, el debate quedó prácticamente listo para ingresar en su última instancia.
Este viernes se realizarán los alegatos de cierre, donde Fiscalía y defensa expondrán ante el Jurado Popular sus respectivas interpretaciones sobre la evidencia producida durante el juicio.
Después de escuchar esas conclusiones, los jurados deberán retirarse a deliberar y determinar el veredicto correspondiente, mientras que el juez técnico tendrá a su cargo las actuaciones propias de esta etapa.
La expectativa está puesta ahora en una jornada que podría marcar el desenlace del proceso judicial por el crimen de Pablo Bedogni.