El conflicto laboral en la planta de Granja Tres Arroyos sumó un nuevo capítulo este viernes, luego de que se confirmara la realización de una audiencia urgente entre representantes sindicales y directivos de la empresa.
La convocatoria fue informada por el Sindicato de Trabajadores de las Industrias de la Alimentación (STIA) filial Concepción del Uruguay, mediante un comunicado firmado por su comisión directiva. Según indicaron, la reunión fue fijada por el delegado departamental de Trabajo, doctor Marcos Ayerbe, con carácter “urgente e indeclinable”, a raíz de las denuncias presentadas tanto por el STIA como por el Sindicato de la Carne.
Del encuentro participarán representantes de ambos gremios y autoridades de la firma avícola, con el objetivo de intentar alcanzar un acuerdo que permita destrabar el conflicto que mantiene en tensión a trabajadores y empresa desde hace varios meses.
En la convocatoria oficial, el funcionario laboral instó a las partes a asistir “con espíritu constructivo y propuestas concretas”, en busca de una solución consensuada.
La situación de la planta ubicada en Concepción del Uruguay se arrastra desde principios de año, cuando comenzaron los reclamos por atrasos salariales, pagos parciales y la incertidumbre respecto de posibles despidos. La empresa, considerada una de las principales firmas avícolas del país, emplea a más de 900 trabajadores en la ciudad.
Durante enero, tras la intervención de la Secretaría de Trabajo de Entre Ríos, se había logrado un acuerdo entre las partes que contemplaba un cronograma de pagos y la continuidad de la actividad productiva. Además, se conformó una mesa de seguimiento para supervisar el cumplimiento de los compromisos asumidos.
No obstante, en marzo el conflicto volvió a profundizarse con nuevas medidas de fuerza impulsadas por los trabajadores, quienes reclamaron salarios adeudados y cuestionaron la negativa de la empresa a reconocer los días no trabajados durante las protestas.
En paralelo, también intervino el Ministerio de Trabajo de la Nación mediante una conciliación obligatoria que permitió suspender momentáneamente despidos en la planta entrerriana.
La crisis de Granja Tres Arroyos genera preocupación no solo entre los empleados, sino también en distintos sectores económicos de la región, debido al fuerte impacto laboral y productivo que tiene la compañía en la industria avícola entrerriana.
La empresa todavía debe cuotas de la segunda quincena de abril, cuando ya se terminó la primera de mayo. Siguen los incumplimientos de la empresa y reclamos pendientes.