Durante la audiencia pública, el juez interviniente homologó el acuerdo presentado por las partes, previamente firmado por Coloca, quien reconoció su responsabilidad penal en el hecho. En consecuencia, se le impuso una pena de 15 años de prisión de cumplimiento efectivo.
El magistrado evaluó que el acuerdo se ajustara a las garantías y requisitos establecidos por el Código Procesal Penal, lo que permitió arribar a una resolución más ágil en una causa que generó una profunda conmoción en la comunidad uruguayense.
En relación al coimputado, Eric Javier Stegeman, se informó que no aceptó la vía del juicio abreviado. Por este motivo, su situación procesal continuará mediante un juicio por jurados, cuya fecha de inicio aún no fue fijada.
El caso Bedogni ha sido seguido con especial atención por la sociedad local, que aguarda el avance del proceso judicial y el desarrollo del debate pendiente contra Stegeman, en el marco de una causa que busca esclarecer completamente lo sucedido y determinar las responsabilidades correspondientes.
Las últimas horas de Pablo Bedogni y la trama que derivó en su muerte
La investigación por el homicidio de Pablo Bedogni permitió reconstruir, en gran medida, los movimientos previos al crimen y el entramado que culminó con su muerte en la madrugada del 5 de septiembre de 2024, en Concepción del Uruguay.
De acuerdo a los elementos incorporados a la causa, el joven atravesaba un severo problema de adicción, situación que había sido reconocida públicamente por su madre, quien intentó en reiteradas oportunidades asistirlo y acompañarlo en su recuperación. Ese contexto aparece como un factor central en la secuencia de hechos que derivó en el asalto a la vivienda familiar y, posteriormente, en el homicidio.
El asalto en calle España
En las primeras horas del 5 de septiembre, la madre de Bedogni denunció ante la Policía haber sido víctima de un violento robo en su domicilio de calle España al 300. Según su testimonio, al menos dos personas ingresaron a la propiedad utilizando una llave para abrir el garaje, una circunstancia que despertó inmediatamente sospechas sobre la posible participación de alguien con acceso directo al inmueble.
Los asaltantes, con sus rostros cubiertos, forcejearon con la mujer hasta casi asfixiarla y la obligaron a entregar 210 mil pesos en efectivo. Además, sustrajeron una billetera, alhajas y una hidrolavadora. Tras concretar el robo, escaparon del lugar.
El hallazgo del cuerpo
Horas más tarde, la Policía fue alertada sobre la presencia de un vehículo abandonado en inmediaciones del barrio 100 Viviendas. Se trataba de un Volkswagen Gol que, tras verificarse la patente, se confirmó que pertenecía a la mujer denunciante.
En el asiento trasero se encontraba el cuerpo sin vida de Pablo Bedogni. El joven estaba en una posición casi fetal, con las piernas hacia afuera, sin calzado y únicamente con medias limpias, un detalle que, según los investigadores, indicaría que no caminó por la zona antes de ser abandonado allí. También se constató la sustracción del equipo de música del automóvil.
La autopsia determinó que presentaba fracturas en el cuello compatibles con estrangulamiento, rasguños y múltiples quemaduras que serían producto de la aplicación de un elemento eléctrico, presuntamente una picana o cable con ficha.
La reconstrucción de los hechos
A partir de la denuncia inicial y el hallazgo del cuerpo, la fiscalía y la Policía iniciaron un minucioso trabajo investigativo que incluyó el relevamiento de una gran cantidad de cámaras de seguridad, comenzando por las inmediaciones de la vivienda asaltada.
La reconstrucción permitió establecer que Bedogni salió inicialmente en el vehículo de su madre y que luego habría regresado junto a otras personas para concretar el robo. El Volkswagen fue captado por cámaras en el acceso Frondizi y Misiones, así como en las inmediaciones del domicilio de Jonathan David Coloca, en el barrio 134 Viviendas.
Las imágenes ubicarían a Coloca esa madrugada junto a Bedogni —quien conducía el automóvil— y a otro individuo, en horarios coincidentes con el asalto y con el posterior hallazgo del cadáver.
Allanamientos y pruebas clave
Con estos elementos, la Justicia ordenó allanamientos en la vivienda de Coloca. Allí se secuestró vestimenta coincidente con la descripta por la víctima del robo, la hidrolavadora amarilla sustraída en calle España y un cable con ficha que sería compatible con el elemento utilizado para provocar las quemaduras en el cuerpo de Bedogni.
Además, la causa incorporó registros fílmicos en los que se observa una maniobra con un carrito perteneciente a un vecino, a quien —según consta en la investigación— Coloca habría abonado 5.000 pesos para trasladar objetos hasta su domicilio durante la madrugada, entre ellos la hidrolavadora robada. Este vecino declaró como testigo y su testimonio se suma a otras evidencias consideradas relevantes por la fiscalía.
Si bien aún restan instancias judiciales por desarrollarse en relación a otros imputados, el cúmulo de pruebas reunidas permitió avanzar en la determinación de responsabilidades en un caso que conmocionó a la comunidad y expuso una compleja trama de violencia, adicciones y traiciones en el ámbito más íntimo.

