El ataque ocurrió mientras la pareja y sus dos hijos pequeños, de cuatro años y siete meses, se encontraban en el interior de la vivienda. Los disparos provocaron la rotura de un vidrio de la cocina y daños en el parabrisas de vehículo Fiat Punto que estaba estacionado en el lugar.
De acuerdo con los elementos relevados durante las actuaciones, personal policial solicitó la intervención de Criminalística, cuyos integrantes realizaron las pericias correspondientes y secuestraron tres proyectiles calibre 22. Uno fue encontrado dentro de la vivienda, otro en el garaje y el restante, que presentaba importantes daños, en el sector del automóvil.
La familia señaló que no mantiene conflictos personales que permitan explicar una agresión de estas características y considera que los atacantes podrían haberse confundido de domicilio. La disposición de las viviendas linderas, que presentan una apariencia similar desde el exterior, es uno de los aspectos que alimentan esa hipótesis.
El episodio provocó temor e incertidumbre entre los damnificados, especialmente por la presencia de los niños al momento de los disparos. La familia espera que se esclarezcan las circunstancias del ataque y que se pueda determinar quiénes fueron los responsables.
La investigación deberá establecer cómo se produjo el hecho y si efectivamente existió una confusión en la elección de la vivienda atacada.