La convocatoria formó parte de una jornada nacional de protesta que se replicó en distintas ciudades del país, con movilizaciones frente a plazas centrales y edificios públicos mientras se desarrollaba la sesión parlamentaria. En Concepción del Uruguay, la concentración comenzó por la tarde con concentraciones y columnas de trabajadores marcharon hacia la Plaza General Francisco Ramírez, donde por la noche se hizo la clausura.
La medida incluyó paro en dependencias municipales, provinciales y nacionales, y contó con la adhesión de distintos sectores sindicales y sociales. Durante la manifestación, los oradores expresaron su rechazo a varios puntos del proyecto que, según señalaron, implican una flexibilización de derechos laborales adquiridos.
Entre los aspectos más cuestionados figuran la ampliación de la jornada laboral, la posibilidad de abonar indemnizaciones en cuotas, el fraccionamiento de las vacaciones y cambios en los convenios colectivos. También se mencionaron como preocupantes los artículos vinculados a esquemas salariales atados a productividad o mérito, la revisión de los aportes sindicales y los incentivos fiscales para nuevas contrataciones.
Mientras en el recinto se desarrollaba un debate extenso y atravesado por fuertes cruces entre oficialismo y oposición, en las calles la consigna fue clara: expresar el rechazo al avance de la norma. Finalmente, en horas de la noche, la Cámara baja dio media sanción al proyecto, que ahora será analizado nuevamente por el Senado.
Desde los gremios adelantaron que continuarán en estado de alerta y no descartan nuevas acciones en caso de que el texto avance sin modificaciones sustanciales. La jornada dejó en evidencia que, más allá del resultado legislativo, el tema seguirá generando fuerte discusión tanto en el ámbito parlamentario como en la calle.





