Concepción del Uruguay avanzará con la recuperación de una antigua toma de agua ubicada en el sector de la ex Central Caseros, con el objetivo de contar con una alternativa de abastecimiento ante posibles inconvenientes en el sistema que actualmente capta agua del río Uruguay.
El anuncio fue realizado este lunes por el intendente José Eduardo Lauritto, quien explicó que la iniciativa permitirá volver a utilizar la infraestructura de la histórica Casa de Bombas, situada en la prolongación de calle Artusi, frente al predio del casero del Ministerio.
La construcción conserva condiciones adecuadas para ser reutilizada y forma parte de un antiguo sistema que permitía captar agua del río y conducirla a través de un túnel hasta la ex Central Caseros.
Equipamiento
Para ponerla nuevamente en servicio será necesario incorporar equipamiento y completar la conexión con la Planta Potabilizadora. El proyecto contempla la adquisición de nuevas bombas sumergibles, cuatro válvulas, un tablero de comando y protección y una nueva cañería.
Inversión
La inversión prevista ronda los 732 millones de pesos: unos $512 millones destinados a las bombas y aproximadamente $220 millones para la provisión de los caños. Los procesos licitatorios para ambas adquisiciones están previstos para el 30 de septiembre.
Plazos
Uno de los principales factores que determinará los plazos será la provisión del equipamiento. Las bombas, de fabricación importada, tienen un tiempo estimado de entrega de entre ocho y diez semanas, mientras que la fabricación de la cañería demandaría alrededor de dos meses.
Luego deberá ejecutarse el tendido de la nueva conexión y realizarse el montaje y puesta en marcha de las bombas. De acuerdo con las previsiones oficiales, todo el proceso podría extenderse durante cuatro o cinco meses.
Será una alternativa
La obra no implicará abandonar ni sustituir la actual toma sobre el río Uruguay. Su finalidad será contar con una segunda alternativa operativa, capaz de sostener un caudal de abastecimiento similar al habitual mientras se resuelve cualquier inconveniente que pudiera afectar al sistema principal.
De esta manera, la recuperación de la antigua infraestructura busca incorporar mayor capacidad de respuesta y reducir el impacto que una eventual falla en la toma actualmente utilizada podría generar sobre el suministro de agua potable de la ciudad.