El acusado, identificado por sus iniciales L.N.F. y que se desempeña como agente policial, había sido denunciado días atrás por su ex pareja por un presunto episodio de violencia.
Según trascendió, la denuncia fue radicada el pasado 20 de febrero. A partir de ello, la Justicia ordenó un allanamiento en la vivienda del joven, procedimiento en el que se secuestró su teléfono celular y otros elementos que quedaron a disposición de la investigación.
Tras las primeras diligencias, el imputado fue detenido y se le dictaron 15 días de prisión preventiva. En ese contexto, designó como defensora particular a la abogada Zulma Bonnín, quien solicitó una nueva audiencia para revisar la situación procesal de su cliente.
Durante la audiencia, la fiscal de la causa, Lucía Bourlot, pidió que el acusado continuara detenido bajo la modalidad de prisión preventiva. Sin embargo, la defensa planteó que se le otorgara el beneficio de cumplir la medida bajo arresto domiciliario.
De acuerdo con la información conocida, el joven tenía vigentes varias reglas de conducta, entre ellas una restricción perimetral que le prohibía acercarse o mantener cualquier tipo de contacto con la denunciante. No obstante, habría enviado mensajes a su ex pareja a través de WhatsApp, lo que implicó una violación de las medidas dispuestas.
Finalmente, la Justicia resolvió hacer lugar al planteo de la defensa y concederle la prisión preventiva domiciliaria por un plazo de 20 días, mientras continúa el avance de la causa.