El espacio funciona de lunes a viernes en el Club Atlético Uruguay y recibe diariamente a unos 70 niños y niñas. Surgió por iniciativa de un grupo de madres y con el paso del tiempo se transformó en mucho más que un lugar para compartir una merienda.
En el Club Atlético Uruguay, el fútbol y las distintas actividades deportivas también encuentran su punto de encuentro en un espacio donde la solidaridad ocupa un lugar central. Se trata del merendero de la institución, una iniciativa que lleva alrededor de seis años y que actualmente brinda una merienda a unos 70 chicos y chicas cada jornada.
La historia comenzó cuando un grupo de madres de las categorías 2012 y 2013 decidió organizarse para que los niños pudieran contar con algo para comer antes de regresar a sus hogares. En aquel momento, la actividad se desarrollaba en el viejo buffet del club: ellas mismas preparaban la leche, reunían las galletitas y entregaban la merienda en el patio.
Con el crecimiento de la iniciativa, el merendero fue tomando forma hasta instalarse en el sector donde anteriormente funcionaba el gimnasio, un espacio acondicionado para mejorar la atención y recibir a quienes concurren diariamente.
Una merienda que también es encuentro
La actividad se desarrolla de lunes a viernes desde las 18, adaptándose a los horarios de entrenamiento de las distintas categorías infantiles y juveniles. También se incorporó recientemente el fútbol femenino.
Las madres son quienes, en gran medida, sostienen la tarea cotidiana. Los martes, Roxana y Lore se encargan de la merienda y, además, impulsan la llegada de importantes donaciones. Los jueves, en tanto, las mamás de la categoría 2017 colaboran con la elaboración de tortas fritas.
Pero el espacio tiene una dinámica que va mucho más allá de servir una taza de leche. Es también un lugar para quedarse, conversar y compartir. Allí aparecen las charlas sobre los partidos del fin de semana, los goles, las atajadas y las experiencias de los entrenamientos. Profesores y familias también suelen acercarse a compartir un café o unos mates.
Con el tiempo, el merendero se convirtió además en un espacio de integración para el barrio. No solamente concurren jugadores del Club Atlético Uruguay, sino también chicos y familias de sectores cercanos.
Una red solidaria que busca crecer
Entre las iniciativas que alguna vez funcionaron en el lugar estuvo también un roperito solidario, que permitió aprovechar ropa donada tanto por familias del barrio como por socios de la institución. La intención es poder recuperar ese proyecto en algún momento.
Para las mujeres que llevan adelante el merendero, la tarea representa un compromiso cotidiano, pero también un espacio que disfrutan y sienten propio. Algunas de las madres que participaron o continúan colaborando son Lucre Palacio, Flavia Ballardini, Elsa Puchetta, Fer Aguiar, Flavia Milena, Nati y Víctor, Tama Giménez, Pau Rossi, Lorena Romero, Roxana Squivo e Ingrid Campodónico.
Todas coinciden en la importancia de mantener abierto este lugar de encuentro, donde niños y adultos pueden compartir mucho más que una merienda.
Qué se necesita para continuar
Para sostener el funcionamiento diario, el merendero necesita especialmente galletitas, leche, cacao y azúcar, además de harina y grasa para la elaboración de tortas fritas.
También se recibe pan. Incluso aquel que haya quedado del día anterior puede ser aprovechado: las organizadoras lo sirven con dulce de leche para los chicos, buscando utilizar cada recurso de la mejor manera posible.
Quienes quieran colaborar pueden acercar sus donaciones directamente al merendero del Club Atlético Uruguay, de lunes a viernes desde las 18.
Así, aquella iniciativa que comenzó hace seis años con un pequeño grupo de madres continúa creciendo y consolidándose como una parte importante de la vida cotidiana del “Deca”: un lugar donde el deporte se encuentra con la solidaridad, la integración y la contención.