El hallazgo fue realizado por personal del Servicio Penitenciario durante los controles habituales que se llevan adelante dentro del penal. Tras constatar la irregularidad, se dio intervención a la Justicia, tomando participación la Fiscalía local y la Policía Federal Argentina, que iniciaron las actuaciones correspondientes para determinar el origen de la sustancia y las posibles responsabilidades.
Desde el Servicio Penitenciario de Entre Ríos señalaron que este tipo de procedimientos forman parte de los controles permanentes establecidos en todas las unidades carcelarias de la provincia, en línea con las directivas del Ministerio de Seguridad y Justicia.
Asimismo, remarcaron que los protocolos de seguridad intramuros se aplican de manera estricta, con el objetivo de evitar el ingreso de elementos no autorizados y preservar el orden dentro de los establecimientos penitenciarios.