El hecho motivó la intervención de la unidad N° 28, correspondiente al primer equipo de respuesta, cuyos integrantes constataron al arribar al lugar que las llamas habían sido sofocadas mediante el uso de baldes con agua.
Posteriormente, el personal bomberil llevó adelante una inspección preventiva en el inmueble con el fin de verificar que no persistieran focos activos ni riesgos de reignición, garantizando así la seguridad de la vivienda y sus ocupantes.
Afortunadamente, el incidente no dejó personas heridas ni daños de consideración, y la rápida reacción permitió evitar que el fuego se propagara.