De acuerdo a lo informado por el sector, la garrafa de 10 kilos pasó a costar 19.500 pesos, mientras que la de 15 kilos se ubica en torno a los 30.000 pesos. En tanto, el tubo de 45 kilos alcanzó los 77.000 pesos.
Se aclaró que estos montos corresponden al precio en planta, es decir, en el punto de distribución mayorista. Por este motivo, los valores finales pueden variar en los comercios minoristas, dependiendo de los costos de traslado y comercialización.
El nuevo ajuste impacta directamente en la economía de los hogares que dependen del gas envasado, especialmente en un contexto de bajas temperaturas y mayor demanda del servicio.