Los vecinos de la zona colocaron carteles con la leyenda «Prohibido Cazar», para intentar detener la matanza de aves.
Los ataques a las aves se registraron en esa zona, donde encontraron varios ejemplares muertos, entre ellos una pareja de teros.
La sorpresa de los vecinos ante quienes se divierten tirándoles proyectiles a las aves, los llevó a movilizarse y a generar acciones. La primera medida fue colocar carteles.
Las aves tomaron ese espacio verde como su hábitat natural, anidan allí, y por la conducta de algunas personas, ahora se encuentran en riesgo.
Los vecinos también destacaron que con esas acciones de ataque, aparecieron varios cristales de autos rotos