Se encuentra en 9 de julio y 21 de Noviembre en la vereds del edificio de la pajarera.
El pozo estaba tapado y disimulado con un material flexible y provisorio para invisibilizarlo a la espera de una reparación que no se hizo.
Un joven fue víctima de esa trampa. Caminaba por ese lugar y pisó ese material creyendo que había debajo una baldosa. La fuerza de la pisada venció esa estructura y toda su pierna se metió en el hueco de la vereda.
La víctima de esa trampa fue auxiliado para lograr retirar de allí su pierna dolorida por el golpe.
El joven accidentado pudo sufrir una fractura y logró saber que vecinos del lugar ya habrían hecho un reclamo formal en el Municipio de Concepción del Uruguay pidiendo la reparación definitiva del hueco.
Finalmente el joven salió ileso de este imprevisto, sufriendo solo un golpe producto de la caída en el pozo donde su pierna quedó aprisionada.
El peatón empáticamente reflexionó y consideró que tuvo suerte, pero que tranquilamente una persona mayor se hubiese podido fracturar.