La intervención se inició a partir de la denuncia realizada por un hombre mayor de edad, quien había informado el robo de su motocicleta. Como resultado de las tareas investigativas desarrolladas por la Policía, alrededor de las 11:20 los efectivos se dirigieron a una vivienda ubicada sobre calle Alem.
En el lugar, una mujer manifestó que su hijo tenía en su habitación dos motocicletas que no le pertenecían y decidió entregarlas voluntariamente al personal policial.
Tras la verificación de los rodados, se confirmó que uno de ellos era la motocicleta denunciada como sustraída, mientras que la segunda presentaba anomalías en su identificación. Luego de las averiguaciones correspondientes, se estableció que también registraba un pedido de secuestro vigente desde mayo de este año.
Durante la inspección de la vivienda, además, los uniformados secuestraron elementos tipo ganzúa que serían utilizados para vulnerar sistemas de encendido y concretar el robo de motocicletas.