La iniciativa reunió a numerosas familias que se acercaron para compartir una tarde distinta, en la que el juego fue el eje central del aprendizaje. En un entorno especialmente acondicionado, los más pequeños pudieron participar de espacios recreativos y pedagógicos como un rincón de lectura y un sector de dibujo, pensados para estimular la creatividad, la expresión y el desarrollo integral.
Desde la Dirección de Educación destacaron que este tipo de propuestas “extramuros” forman parte de una política extensionista que busca acercar los programas municipales a la comunidad, ampliando el alcance de las acciones educativas más allá de los espacios tradicionales.
En ese sentido, la directora de Educación Municipal, Graciela Guerrero, subrayó la importancia de visibilizar los programas de estimulación temprana y fortalecer el vínculo con las familias. “Sabemos que tanto los programas como los espacios de estimulación temprana son valiosos, pero muchas veces permanecen invisibles. Expandir nuestro territorio significa abrir nuevas puertas de encuentro, fortalecer el vínculo con la comunidad y reafirmar nuestro compromiso de hacer que la educación sea un derecho vivido y compartido”, expresó.
La jornada fue valorada como un nuevo paso en la consolidación de una Dirección de Educación más cercana e inclusiva, que apuesta al trabajo articulado con la comunidad y a la generación de espacios que acompañen el crecimiento y desarrollo de la primera infancia en la ciudad.