La causa se originó a partir del siniestro vial ocurrido el 20 de junio de 2024 sobre la Ruta Provincial 39, que provocó la muerte de cuatro trabajadores oriundos de Basavilbaso. Orrico enfrenta cargos por homicidio culposo agravado, luego de que los análisis confirmaran que conducía con 1,59 gramos de alcohol por litro de sangre al momento del hecho.
Críticas al contenido de los testimonios
Según explicó Rosatti, durante la audiencia prestaron declaración un perito accidentológico propuesto por la defensa, familiares del imputado y un profesional de la salud que lo asistió tras el choque. “La jornada comenzó a las 9 y los primeros en declarar fueron el especialista en accidentología y luego los hermanos de Orrico”, precisó.
El querellante cuestionó el valor probatorio de esos testimonios, al considerar que se centraron en aspectos emocionales del acusado más que en elementos técnicos. “La estrategia apunta a mostrar el estado anímico del imputado, su arrepentimiento o su culpa, pero son cuestiones subjetivas. Falta mucha objetividad en esos testimonios”, afirmó.

En ese sentido, Rosatti puso en duda la imparcialidad de algunos declarantes por su cercanía con el acusado. “Si se presentan familiares directos o personas de su entorno laboral, es previsible cuál será su visión”, señaló.
Debate técnico sobre la mecánica del choque
Respecto al informe del perito de parte, el abogado indicó que se planteó la hipótesis de que el vehículo de las víctimas habría realizado un retroceso en diagonal. Frente a esa interpretación, la querella sostuvo una postura distinta. “Si hubo un desplazamiento en ese sentido, es consecuencia del impacto de un vehículo con mayor masa y energía, lo que coincide con nuestra reconstrucción de los hechos”, argumentó.
También se refirió a la declaración del psicólogo que asistió al imputado tras el episodio, remarcando que no se efectuaron evaluaciones destinadas a descartar una eventual simulación de los síntomas. “Se mencionó su estado de angustia, pero no se aplicaron herramientas específicas que permitan confirmar la autenticidad de ese cuadro”, expresó.
Se aproxima la etapa decisiva
Concluida la fase testimonial, el juicio entrará en su instancia final con los alegatos, tras lo cual el tribunal deberá resolver la responsabilidad penal del acusado. El delito imputado, contemplado en el artículo 84 bis, segundo párrafo, del Código Penal, prevé una pena de entre tres y seis años de prisión efectiva en casos de homicidio culposo agravado.
Rosatti remarcó que los agravantes son claros en este expediente. “La escala penal aplicable es de cumplimiento efectivo, y los factores agravantes incluyen el nivel de alcohol en sangre y la cantidad de víctimas”, sostuvo.
El veredicto marcará el cierre de un proceso que generó fuerte impacto en la comunidad y que busca determinar las responsabilidades por uno de los siniestros viales más graves registrados en la región en los últimos años.

