El Profesor de Historia donó al Museo un cuaderno de sonetos escritos por el Dr. Delio Panizza y obsequiados a Luis Gonzaga Cerrudo, junto a una paleta del pintor. Recibió las donaciones la Profesora María del Carmen Petrone, Coordinadora de los Museos Municipales.
Así lo destacó el museo
Agradecemos a Luis su permanente colaboración y compartimos un texto de su autoría sobre el vínculo artístico y de amistad entre su abuelo y Delio Panizza:
Como un recuerdo de su ¨estreno¨ en la ¨Asociación Entrerriana Gral. Urquiza¨, de Buenos Aires – el 13 de septiembre de 1963 – queden en manos de su Paloma estos sonetos de presentación.
De esta manera, don Delio dedicaba un cuaderno donde, como lo afirmaba en la primera página – ¨Para el ¨Montaraz¨ de Martiniano Leguizamón en las ilustraciones de Luis Gonzaga Cerrudo¨ – escribiera de puño y letra un soneto sobre Martiniano Leguizamón, catorce sobre las tintas que ilustraban dicho libro y formaban parte de la muestra, y ¨la yapa¨, tres sonetos sobre la Trilogía Telúrica integrada por Matrero, Estirpe y El gavilán y la paloma.
Este presente poético, de invalorable factura, está firmado en ¨Montiel – septiembre de 1963¨ y transforma cada ilustración en una imagen de doble lectura: desde el texto originario de Martiniano Leguizamón, el cual es interpretado por LGC, a la nueva mirada poética del Señor de Montiel.
En la sede de la Asociación se había realizado un homenaje a Leguizamón con la presencia de ambos: se inauguró la muestra plástica de Cerrudo y se presentaron los sonetos.
¨El poeta Panizza leyó con verdadera unción lírica sus catorce hermosos sonetos a cada una de las tintas del pintor de la obra Montaraz. En cada uno de esos cuadros el auditorio podía captar hasta en sus mínimos detalles, las recónditas particularidades y matices de personajes y motivos, y así, al revivirla intensamente, se iba rindiendo homenaje al autor. (…) La trama de la famosa novela se fue desplegando a través de las sonoridades del verso y desde el Pórtico inicial fue admirando al Auditorio, las personificaciones sucesivas de Apolinario, Malena, Morajú, El viejo del Batará (…)¨ relataba la crónica de ese día en el periódico Voces Entrerrianas.
Compartimos el Soneto XI, que dice:
¨Soldado de Ramírez¨
Estampa de heroísmo que se esfuma
Como una fantasía de la historia,
Acero de valor, clarín de gloria,
Que va hundiendo sus dardos en la loma.
Su sola impronta la visión exhuma
De un héroe en su soñada trayectoria
Y abierta, decisiva, perentoria,
Luciendo sus cordones y su pluma.
Su pluma de ñandú que representa
La libertad que afirma, que cimenta
Con su gesto y su empuje soberanos.
Porque va en su morrión una divisa
Que el alma provinciana enfervoriza
A su grito de ¨¡Mueran los tiranos!¨
Este Cuaderno y sus sonetos, y el acto de presentación conjunta de sus respectivas obras, refleja la relación cercana, de respeto mutuo y de reconocimiento que sostuvieron a lo largo de su vida. Más allá de los testimonios que rescatamos en los relatos familiares o de alguna publicación, hoy podemos ver en la colección de sus libros, que atesoramos, las dedicatorias cálidas, motivadoras y estimulantes del poeta al pintor.
¨Con mi mejor afecto admirativo, a Luis G. Cerrudo, el pintor del Supremo Entrerriano, en cuyos colores vive el alma de la tierra como una llamarada. Delio Panizza, 28 de julio de 1949¨ escribe, como ejemplo, en la segunda página de Mi Homenaje al Colegio Nacional del Uruguay en su centenario.
Otro testimonio de la complementación y del uso como disparador de la obra pictórica por parte de DP para la escritura, lo encontramos en 1952. En este caso, el poeta le entrega al pintor una carpeta donde, en su carátula, dice:
¨Delio Panizza / a / Luis Gonzaga Cerrudo. / ¨Juan Bautista Enriquez¨ / Montiel – 1952¨
En su interior le dedica el ¨Romance del Coronel Don Juan Bautista Enriquez¨ agregando: ¨Para el poeta y pintor Luis G. Cerrudo, por su retrato del héroe¨ (este óleo es parte de la colección del Museo Panizza).
Este es Juan Bautista Enriquez
Que en las huestes entrerrianas
Alcanzara sus prestigios
A bote de lanza y lanza…
(…)
Este Coronel Enriquez,
Allá en mis pagos del Tala,
Echó raíces de bronce
Por las tierras de la fama.
(…)
Con un fuerte abrazo; Delio Panizza
Año del centenario de Caseros.
Indudablemente, en su amistad, en las visitas de Panizza a La Cautiva, el campo en el que LGC vivió en parte de la década del 40 y la del 50 en la zona de Urquiza / Villa San Marcial, en el intercambio permanente de sus miradas sobre la historia y nuestro paisaje, en sus diálogos largos y fecundos, se dio esta interesantísima relación.
Hombres unidos por un hilo de entrerrianía, donde la pintura y la escritura, su manera más pura de expresión, encontraron en algún momento, motivación e inspiración mutua.
A su vez, en la casa de Panizza se ven testimonios de esa relación en la colección de obras que el poeta exhibía y disfrutaba en sus paredes junto a expresiones eximias como las de Cesáreo Bernaldo de Quirós, las esculturas del oriental Belloni y el gran Perlotti o la rica colección de platería criolla y diversos objetos, en ese mundo estético que lo rodeaba en la casa más antigua de nuestra ciudad, esa residencia de contornos épicos en la histórica villa.
En estas breves líneas, quisimos recordar y dejar algunos elementos vitales de la relación entre dos hombres de la cultura de nuestra ciudad. Una amistad madura y generosa, de respeto mutuo y reconocimiento que dejó para Concepción del Uruguay un legado que hoy podemos encontrar en sus obras.