Según relataron allegados, el asalto se produjo “a punta de pistola”, momento en el que delincuentes interceptaron a la mujer y le sustrajeron su teléfono celular. La situación generó gran preocupación entre vecinos y miembros de la comunidad parroquial, quienes calificaron el episodio como “algo muy feo” y alarmante por la violencia empleada.
Tras lo ocurrido, se renovaron los pedidos de mayor presencia policial y medidas de seguridad en la zona. También señalaron que en las cercanías existen cámaras municipales y policiales ubicadas en la rotonda del sector, por lo que esperan que las imágenes puedan ser analizadas para identificar movimientos sospechosos y avanzar en la investigación.