La Asociación “Surco de Esperanza” realizó este miércoles por la mañana un emotivo acto en memoria de la docente Flavia Mena, al cumplirse diez años de su fallecimiento. La actividad tuvo como escenario el cinerario de la Basílica de la Inmaculada Concepción, en Concepción del Uruguay, donde descansan sus restos.
El homenaje estuvo impulsado por la institución en la que Mena dejó una profunda huella, tanto en la Escuela Privada de Educación Integral N° 1 “Surco de Esperanza” como en el Instituto Superior de Formación Docente N° 154 “Carolina Tobar García”, espacios en los que desarrolló su tarea educativa y de gestión.
Durante la ceremonia participaron integrantes de la comisión directiva de la asociación, docentes y directivos de ambos establecimientos, entre ellos la directora de la EPEI N° 1, profesora Paola Oillataguerre, y el rector del ISFD N° 154, profesor Leonardo Follonier. También asistieron docentes jubilados y representantes de la comunidad educativa.
Uno de los momentos centrales fue la colocación de una ofrenda floral, a cargo de Follonier, Oillataguerre y la profesora Mariana Carrizo, quien se desempeñaba como directora de la Escuela Especial cuando Mena ocupó la vicedirección.
El párroco de la Basílica, presbítero Gregorio Nadal Zalazar, destacó el valor del recuerdo y reflexionó sobre la importancia de quienes trascienden a través de su compromiso y vocación de servicio, más allá de la tristeza que genera su partida.
Por su parte, el presidente de “Surco de Esperanza”, Guillermo Bevacqua, evocó la figura de Mena subrayando su capacidad intelectual, su compromiso con la gestión y su permanente impulso a proyectos orientados a mejorar el ámbito de la discapacidad. En ese sentido, recordó que su labor alcanzó reconocimiento a nivel nacional, ya que al momento de su fallecimiento regresaba de un congreso donde había sido designada vicepresidenta de organismos vinculados a políticas públicas en discapacidad.
Cabe señalar que, en paralelo, el Instituto Provincial de Discapacidad (IPRODI), organismo que Mena presidía al momento de su muerte, también le rindió homenaje en la ciudad de Paraná.
El acto permitió renovar el reconocimiento a una referente que dejó una marca significativa en la educación especial y en el desarrollo de políticas inclusivas en la provincia.